¡Malditos Aferrados!
Por La Eriz
No, no voy a hablar de AMLO ni sus fanseses ni del PRI con sus dinosaurios y su onda copete-retro que para el tema de las elecciones no son lo mismo pero son igualitos, me cae. Tampoco se confunda la persistencia con el aferre. Admiro a quien es persistente, disciplinado, constante, porque a mi me cuesta muchísimo.
Hoy le dedicamos la columna a los Malditos Aferrados: esos que no se van ni aunque los corras, intentaste mil veces lanzarles indirectas (porque eres una personita muy polite y ni modo de lanzarlos para la calle a la primera), les hablaste bonito, les hablaste feo, les diste razones, les diste portazos en la cara y cuando despertaste, el maldito aferrado seguía ahí.
Todos hemos conocido alguno de dicha especie. Juran y perjuran que la vida los puso ahí por alguna razón, sus motivos para clavarse son tan extraños como sus aferres: el-la ex pareja, trabajo, casa, religión y política (no se diga, desos abundan), sueño de ganarse el melate… Nunca se dan por vencidos, porque para su diccionario la palabra calma no existe. Intensean durísimo:
a) El-la EXPAREJA MALDITO AFERRADO: Su discurso es el mismo “yo te amo tanto y tú NO QUIERES quererme”. Bueno, para empezar habría que decirles que si ell@s no se quieren pues, ¿Qué puede uno hacer, verdad? Te buscan porque “no te quieren perder” pero en realidad lo que intentan decir es “dejarme no es opción para ti”. Bla.
b) El- la AMIGO MALDITO AFERRADO: La primera, segunda, tercera vez escuchas, la cuarta, quinta, sexta, séptima vez aconsejas, la octava vez tratas de conciliar, la novena vez tratas de enseñarle lo hermoso de la vida, la décima vez te grita que eres un mal amigo porque nunca lo entiendes ni te pones en su lugar. Si eres desafortunado “te perdonan” porque eres su mejor amigo, si te va muy bien dejan de hablarte porque eres mala influencia… ¡FIU!
c) El-la CONTACTO MALDITO AFERRADO: De Facebook o Twitter. ¡Gracias por la opción Bloquear!
d) Otros MALDITOS AFERRADOS: No piensan cambiar para nada su vida, ni su trabajo, ni su casa, ni sus planes, ni sus rutinas por temor a no alcanzar sus sueños. Trabajan con todos y para todos menos para ellos mismos.
Cierto: l@s Maldit@s Aferrad@s son tremendos ególatras que no aceptan la existencia de un mundo fuera del suyo. Además de ególatras, metiches: tienen necesidad de ser necesitados a toda costa, pero lo hacen mal, generalmente acaban saboteándose y saboteando a los demás. Tienen pánico a la soledad, así como dejar las rutinas acostumbradas. Si la onda es extrema, desgraciadamente pareciera que se alegran cuando las cosas no marchan del todo bien porque la gente “tendrá que volver algún día y se dará cuenta lo que tiene aquí”.
¿Te suena? Repito: todos hemos conocido alguno de dicha especie, pero reconócelo señalarlos es señalarte. Revisa, ¿tú, en qué eres un Maldito Aferrado?
Twitter: @LaEriz
Facebook.com/ColumnaChangoonga
Changoonga.com no necesariamente adopta como suyos los choros, chorizos, morongas y chistorras publicados en ella y deja en sus respectivos padres (autores) la responsabilidad de todas las barrabasadas y debrayes que aquí plasman, producto de las ardillas hiperactivas que habitan en sus macetas. Si te gusta, ¡dale like y comparte!

