
STAFF/ J. Alberto Infante-@JALRAIN1
Este 10 de mayo, decenas de madres buscadoras de Morelia y distintos municipios de Michoacán salieron nuevamente a las calles, no para celebrar el Día de las Madres, sino para exigir justicia y la localización de sus hijos desaparecidos.
La manifestación pacífica comenzó alrededor de las 9 de la mañana en las inmediaciones del complejo deportivo Venustiano Carranza, donde las asistentes colocaron pancartas, fotografías y fichas de búsqueda con los rostros de personas desaparecidas y privadas de la libertad.
Entre carteles sostenidos con fuerza y miradas marcadas por años de incertidumbre, las madres iniciaron su recorrido rumbo a la XXI Zona Militar de Morelia.

Ahí, una a una, fueron nombrando a las personas ausentes.
En un pase de lista cargado de silencio, dolor y resistencia, los nombres resonaron frente a las instalaciones militares mientras familiares respondían “¡presente!”, negándose a que sus seres queridos sean olvidados.

Bajo el lema “Prohibido olvidar”, la movilización continuó hacia las inmediaciones de Palacio de Gobierno, donde reiteraron su exigencia de justicia, verdad y acciones reales por parte de las autoridades.
La marcha avanzó entre consignas, fotografías colgadas al pecho y lonas que reflejaban años de búsqueda en fosas, carreteras, brechas y oficinas gubernamentales.

El contraste con las celebraciones del Día de las Madres fue inevitable.
Mientras comercios y calles comienzan a llenarse de flores, regalos y promociones para este 10 de mayo, para ellas no hay motivo de festejo. Su día transcurre entre la ausencia, la exigencia y la esperanza de encontrar a quienes un día salieron de casa y no volvieron.
Más que una marcha, fue un recordatorio público de que en Michoacán aún hay familias enteras viviendo entre la incertidumbre y el duelo sin cierre.

