
STAFF/Marina Alejandra Martínez
Con 25 votos a favor, cuatro en contra y cero abstenciones, el Congreso del Estado aprobó el dictamen con proyecto de decreto relativo a la minuta que reforma los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en medio de una discusión marcada por señalamientos de corrupción y opacidad que se extendió por más de una hora.
Durante el debate del documento elaborado por la Comisión de Puntos Constitucionales, legisladores de la llamada Cuarta Transformación defendieron la propuesta y acusaron al “PRIAN” de negarse a respaldarla por pretender mantener “sus privilegios rancios”.
Desde tribuna, el diputado priista Guillermo Valencia Reyes argumentó su voto en contra al advertir que la reforma impactará únicamente a dos congresos en el país.
Sostuvo que se trata de los casos de Baja California y Michoacán, considerados entre los más costosos a nivel nacional.
En contraste, la legisladora Belinda Iturbide criticó la falta de transparencia en el Poder Legislativo local.

Señaló que se desconoce el número real de trabajadores, la existencia de “aviadores” y el gasto individual de cada diputado, pese a que —indicó— ha solicitado información de manera reiterada a la Secretaría de Finanzas del Congreso sin obtener respuesta.
Por su parte, el diputado de Morena, Juan Pablo Celis Silva, afirmó que la intención de la reforma es eliminar privilegios de la “cúpula dorada”, al tiempo que cuestionó a la oposición por los resultados de administraciones pasadas.
En el mismo tono, la diputada Gulianna Bugarini Torres, de Morena, sostuvo que aún persiste nostalgia por un modelo institucional dominado por fuerzas tradicionales, al que calificó como un obstáculo para la austeridad.
“Esta reforma hoy nos da mucho gusto, porque se termina el control que tenían las cúpulas. Entendemos el anhelo que tienen, pero afortunadamente es lo último que le queda al bastión del conservadurismo, se está acabando porque nosotros escuchamos a la ciudadanía. Esta es una demanda social para dejar atrás una política rancia, caduca y vieja”, afirmó.
Añadió que los recursos públicos ahora se orientan a programas sociales y no a privilegios como banquetes o seguros médicos privados.
También cuestionó a quienes, dijo, durante años en el poder no impulsaron medidas de austeridad, sino que incrementaron beneficios a costa de decisiones como los gasolinazos.
Finalmente, solo los legisladores panistas y priístas votaron en contra.
