
STAFF/@Marina Alejandra Martínez
El lago de Zirahuén enfrenta un deterioro crítico impulsado por la extracción ilegal de agua —estimada en 50 pipas diarias destinadas al mercado ilícito—, la expansión de cultivos irregulares de aguacate y berries, así como la contaminación por agroquímicos, pesticidas y descargas de aguas residuales con metales como cobre.
Así lo denunciaron autoridades locales, habitantes y el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM).
Iván Mendoza, presidente del Comisariado de Bienes Comunales del Lago de Zirahuén, informó que han logrado retirar más de 50 bombas utilizadas para la extracción ilegal del recurso hídrico.

Señaló además que la planta tratadora de aguas se encuentra inoperante y que el agua es utilizada para el riego de cultivos comerciales.
Advirtió que en el municipio de Salvador Escalante se descargan aguas negras sin tratamiento, además de residuos provenientes de la actividad artesanal, como cobre, fosfatos y fósforo, lo que agrava el deterioro ambiental del lago junto con los desechos provenientes de municipios cercanos.
En ese contexto, Pavel Guzmán Ulianov, vocero del CSIM, subrayó que la comunidad ha sostenido una resistencia histórica desde la época colonial, respaldada por títulos virreinales que acreditan la posesión de sus tierras.
No obstante, denunció la presión constante de particulares, empresarios, actores políticos, crimen organizado y corporaciones transnacionales que buscan apropiarse del territorio, los bosques y el agua.
«El municipio de Salvador Escalante descarga aguas negras sin ningún tipo de tratamiento, extranjeros y empresarios se apropian de tierras comunales, persiste la tala inmoderada de bosques; se perforan pozos sin ningún tipo de permiso; se privatizan zonas federales del lago; se acelera el daño al medio ambiente y la comunidad vive un proceso de gentrificación», afirmó.
El vocero del CSIM acusó que Zirahuén atraviesa una crisis ambiental derivada de la omisión del Estado mexicano.
Explicó que desde hace más de un año han solicitado la instalación de una mesa interinstitucional para atender la emergencia, sin obtener respuesta de autoridades federales y estatales.
Incluso, denunció la ausencia de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en reuniones previamente acordadas.
Ante este panorama, emplazaron al Estado mexicano a instalar de manera inmediata una mesa de trabajo interinstitucional.
De no atenderse la demanda, advirtieron que recurrirán a movilizaciones pacíficas, incluyendo la toma de carreteras en la entidad.
