
STAFF/@michangoonga
La participación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl LX también tuvo presencia michoacana, con la aparición de un taquero de raíces del estado y un sacerdote originario de Uruapan durante distintos momentos del espectáculo.
Durante la presentación del puertorriqueño en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, uno de los primeros en aparecer en la escena fue Víctor Villa, fundador de la taquería Villa’s Tacos con sede en Los Ángeles, quien fue incluido mientras Bad Bunny recorría un campo de maíz montado sobre el campo deportivo.
Aunque Víctor Villa nació en Los Ángeles, es hijo de migrantes originarios de Jiquilpan, Michoacán, y su aparición fue destacada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien subrayó el orgullo que representa ver a personas de raíces michoacanas en escenarios de alcance mundial.
“Qué orgullo ver la fuerza de nuestra gente brillando en los escenarios más grandes del mundo. Víctor Villa, un talentoso cocinero de raíces profundamente michoacanas, puso en alto nuestra gastronomía durante el show de medio tiempo del Super Bowl”, expresó en redes sociales.
El mandatario estatal añadió que, a través de su negocio Villa’s Tacos, Víctor Villa demostró que “el sabor y la tradición de Michoacán no tienen fronteras”, al representar a la comunidad migrante michoacana ante millones de espectadores.
El propio taquero agradeció públicamente a Bad Bunny por la invitación y señaló que la experiencia fue histórica tanto a nivel personal como colectivo.
“Gracias por darme la oportunidad de representar a mi gente al más alto nivel. Este momento pasará a la historia y es algo que nunca olvidaré”, compartió.
Minutos después, alrededor del cuarto minuto del espectáculo, otro michoacano apareció en pantalla: Antonio Reyes, sacerdote originario de Uruapan, Michoacán, quien actualmente se desempeña en Project Church de Sacramento, California.
Antonio Reyes fue el encargado de encabezar una ceremonia simbólica durante la interpretación de la canción Baile Inolvidable, sumando un elemento religioso y cultural al desarrollo del show.
Tras su participación, el sacerdote compartió un mensaje en redes sociales en el que expresó su orgullo como latino y por haber sido parte de un momento histórico.
“Fue un honor para mí ser presencia en un evento tan importante. Tengo más por compartir con ustedes”, escribió.
La inclusión de ambas figuras fue interpretada como una representación de la comunidad latina y migrante en Estados Unidos, así como a las raíces culturales que Bad Bunny buscó resaltar durante su presentación.
