
STAFF/ Marina Alejandra Martínez
El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes, aseguró que el atentado contra su hermano René Valencia fue un ataque directo y no un intento de robo, como se ha difundido en algunas versiones, luego de los hechos ocurridos en las inmediaciones de la comunidad indígena de Jarácuaro, en el municipio de Erongarícuaro.
Durante una transmisión realizada en redes sociales a través de la página Revolución Social este domingo, el líder priista relató que un grupo armado de entre 10 a 15 camionetas de sicarios agredió a balazos a su hermano, dirigente de dicha organización y excandidato del PRI a la alcaldía de Morelia.
“No fue un hecho circunstancial, fue un ataque directo. Lo quiero dejar muy claro, porque hay quienes han divulgado la versión de que esto pudo haber sido un intento de robo de la camioneta, pero yo pregunto: ¿quién quiere robar una camioneta con un carro de escoltas detrás? Eso es absurdo”, enfatizó.
Detalló que René Valencia se trasladaba en una camioneta de su propiedad, la cual cuenta con un distintivo que, afirmó, jugó en su contra.
Asimismo, señaló que su hermano ingresó a la comunidad indígena de Jarácuaro como un acto de supervivencia, lo que puso en riesgo a los habitantes, ya que la caseta de vigilancia fue atacada a balazos.
Valencia Reyes narró que los escoltas fueron sometidos, privados de su libertad y llevados a una brecha en un cerro, donde fueron torturados, desnudados, cubiertos del rostro y amenazados con armas de fuego, mientras les gritaban que serían ejecutados. Al final les perdonaron la vida.
Indicó que posteriormente los agresores recibieron una llamada en la que se les ordenó no asesinarlos, motivo por el cual decidieron liberarlos. Mientras tanto René y su esposa abandonaron la camioneta en la que viajaban y se internaron en el monte donde se escondieron hasta ser encontrados por las autoridades.

Tras recibir el reporte de que su hermano estaba siendo atacado, afirmó que se comunicó de inmediato con el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Carlos Torres Piña, quien activó el protocolo Código Rojo para iniciar su localización.
Finalmente, confió en que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronuncie sobre estos hechos durante la conferencia matutina y agradeció las muestras de solidaridad recibidas, al tiempo que dejó en claro que el atentado buscó acallarlo, pero advirtió que continuará denunciando las condiciones de violencia generadas por la delincuencia organizada «nos quieren callar, nos quieren intimidar pero no lo van a lograr» aseveró.
