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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar al gobierno de Claudia Sheinbaum y aseguró que no está conforme con la estrategia mexicana contra el narcotráfico.
Durante una conferencia de prensa en Washington, el mandatario fue cuestionado sobre la posibilidad de autorizar incursiones militares en territorio mexicano para frenar a los cárteles. Trump respondió que no lo tiene previsto, pero no descartó hacerlo si lo considera necesario.
“Cualquier acción para detener el flujo de drogas sería, para mí, un motivo de orgullo. Y déjenme decirlo claramente: no estoy contento con México”, afirmó.
Las declaraciones se suman al tono cambiante con el que Trump aborda la cooperación bilateral. Hace unas semanas señaló que aprobaba el trabajo de Sheinbaum, aunque simultáneamente aseguró que en México gobierna la fuerza de los cárteles debido al temor del Estado.

Durante su campaña presidencial ya había anunciado que, si regresaba a la Casa Blanca, ordenaría operaciones directas contra los cárteles dentro de México. Ahora, en su segundo mandato, ha repetido esta postura en varias ocasiones.
Pese a ello, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo recientemente en Canadá que Washington no prepara una intervención militar y expresó respaldo a las acciones que el gobierno mexicano ha emprendido contra el narcotráfico.

En paralelo, Trump retiró a la DEA el mando principal del combate al narcotráfico y lo transfirió al Pentágono, además de clasificar a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas internacionales, un movimiento que elevó el nivel de confrontación.
El Departamento de Guerra ha señalado que las operaciones actuales se concentran en aguas del Caribe y del Pacífico, donde fuerzas estadounidenses han destruido embarcaciones sospechosas y abatido a presuntos traficantes como parte de una estrategia de disuasión.
