
STAFF/@michangoonga
Ante lo ocurrido el día de ayer previo al partido de la Selección Mexicana vs la selección de Inglaterra, el ex-presidente de Cuernavaca «Cuauhtémoc Blanco» fue rodeado, amedrentado y violentado mientras conducía su camioneta con su familia dentro de ella, Cuauhtémoc Blanco ya publicó su opinión pública respecto al tema:
«A la opinión pública:
Ante la difusión de diversos videos sobre los acontecimientos registrados durante mi traslado al partido de la Selección Mexicana, celebrado el día de ayer en la Ciudad de México, considero necesario fijar mi postura.He sido y seguiré siendo respetuoso del derecho de todas las personas a manifestarse y expresar libremente sus opiniones. La libertad de expresión y el derecho a la protesta son derechos fundamentales que deben ejercerse con responsabilidad y dentro del marco del respeto. Sin embargo, lo ocurrido dejó de ser una manifestación pacífica para convertirse en un acto de hostigamiento y violencia que puso en riesgo la integridad de mi familia.
La camioneta en la que viajábamos mi esposa, mis hijos y otros familiares fue rodeada, bloqueada y golpeada por varias personas, impidiendo nuestro libre tránsito y generando una situación de evidente peligro. Mientras mi esposa documentaba lo que estaba sucediendo con su teléfono celular, una persona golpeó violentamente el dispositivo contra el cristal del vehículo, agrediéndola y poniendo en riesgo la integridad de quienes nos encontrábamos al interior del vehículo.
Quiero ser categórico: en ningún momento agredí a persona alguna. Mi única prioridad fue proteger a mi familia y salir del lugar de forma segura. Cualquier padre de familia habría actuado de la misma manera ante una situación que comprometía la seguridad de sus seres queridos. La protesta nunca puede ser pretexto para intimidar, acosar o ejercer violencia. Mucho menos cuando se involucra a mujeres, niñas, niños y personas que no forman parte de ninguna confrontación. Lo sucedido pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Lamento profundamente que un evento deportivo, concebido para la convivenca y el disfrute de las familias mexicanas, haya sido escenario de actos de violencia e intimidación que jamás debieron ocurrir.
En un Estado de Derecho, la protección de la integridad de todas las personas debe prevalecer por encima de cualquier diferencia política o ideológica. Reitero mi compromiso con el respeto, el diálogo y la legalidad. Las diferencias de opinión siempre tendrán cabida en una democracia; la violencia, nunca.
Cuauhtémoc Blanco Bravo.»
