
STAFF/Marina Alejandra Martínez
El Congreso del Estado sí tiene responsabilidad directa en lo ocurrido en el Instituto Electoral de Michoacán (IEM), reconoció el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes.
El líder priista dejó en claro que existen nombramientos que deben realizarse de manera inmediata y consideró que el menos responsable es el Organismo Público Local Electoral (OPLE).
A ello sumó que la sanción del INE, que derivó en la remoción de cuatro consejerías y la renuncia de una más, responde —dijo— a una medida desproporcionada.
“Yo creo que no era para tanto, lo que se buscó fue un pretexto. Nosotros como partido fuimos los primeros en denunciar lo que estaba pasando, en exhibir lo que venía ocurriendo y, desafortunadamente, la respuesta de toda la oposición fue tardía, incluso Morena ha coincidido en que es un gran daño a la democracia”, aseveró.

Valencia Reyes, también diputado local, advirtió que la remoción de consejeros genera incertidumbre y suspicacias sobre la equidad en la contienda electoral, además de no descartar la llegada de perfiles cercanos a Raúl Morón, a quien señaló de influir en los hechos dentro del órgano electoral.
“Es más que evidente que ya la cargada nacional de Morena es hacia Raúl Morón porque está generando las condiciones necesarias para que él llegue al poder desde ahora, y no solamente es él, sino también sus aliados; habrá un órgano electoral a modo y eso nos deja en desventaja a todos los partidos políticos opositores”, afirmó.
Finalmente, aseguró que el IEM terminará operando como un árbitro totalmente “amorenado”, en referencia al Morón Orozco.
