
STAFF/@michangoonga
Lo que para algunos es «ayuda», para otros es una auténtica pesadilla. Integrantes de la famosa Patrulla Espiritual, junto con empleados de una llantera, terminaron embarrados en una denuncia penal por el delito de privación ilegal de la libertad en contra de una mujer transgénero.
La bomba estalló el pasado 9 de mayo, cuando una carpeta de investigación se abrió de par en par en la ciudad fronteriza. Todo surgió luego de que una activista recibiera tres videos que son una joyita de terror: en ellos se ve cómo forzaban a la víctima a actuar en contra de su voluntad.
Ignoraron su identidad y su libertad
En las imágenes que circulan, se documentó el mal trago que pasó la víctima. A pesar de identificarse como mujer, los involucrados la llamaban constantemente como hombre ya que la clínica de rehabilitación es para hombres en situación de calle y adicciones
Ante este atropello, la Asamblea Nacional Trans No Binaria no se quedó de brazos cruzados y exigió que la Subdirección de Diversidad e Inclusión del Ayuntamiento de Tijuana meta las manos de inmediato ante lo que califican como una clara violación a los derechos humanos.
¿Qué dice la ley?
La Fiscal del estado, Ma. Elena Andrade, ya salió a dar la cara y soltó una declaración que puso a temblar a los de la «Patrulla Espiritual»:
Confirmó que estas acciones podrían encajar perfectamente en el delito de privación de la libertad, aunque dijo que cada caso debe analizarse con lupa. Sin embargo, aclaró que, hasta el momento, no existe una denuncia formal por otro caso similar donde a una persona de la comunidad LGBTIQ+ le cortaron el cabello y le cambiaron la ropa a la fuerza en Tijuana.
