
STAFF/Marina Alejandra Martínez
Para el polémico sacerdote Alfredo Gallegos Lara, mejor conocido como el Padre Pistolas, la pérdida de valores se ha convertido en uno de los principales factores que detonan la violencia tanto dentro como fuera del hogar.
El clérigo de Chucándiro, Michoacán, subrayó que la crisis moral no solo se refleja en las calles, sino también en los hogares, donde —aseguró— prevalece la desintegración familiar.
Señaló que actualmente las parejas carecen de respeto mutuo y, ante el primer conflicto, optan por separarse, dejando a los hijos en medio de la ruptura.

“En la casa hay mucha violencia, también se va la señora con otro güey. Y hay también mucho en la calle, prostitución, narcotraficantes, hambre, violencia. Y en las escuelas también los papás deben participar poniendo orden, porque la educación se mama en la casa. Deberían dejarnos dar clases o charlas de moral”, manifestó.
Gallegos Lara consideró urgente recuperar los valores desde distintos frentes, incluyendo la posibilidad de que líderes religiosos participen con charlas formativas.
Indicó que la infidelidad ha incrementado de manera notable, no solo entre hombres, sino también entre mujeres.
Asimismo, planteó que en las instituciones educativas se refuercen las clases de civismo, al advertir que incluso se han perdido prácticas básicas de respeto y cortesía.
Afirmó que ya no existen referentes que enseñen, con el ejemplo, el trato adecuado hacia las mujeres.
“Abrirle la puerta a una dama, darle la silla, proteger a la mujer y también darle su lugar a los ancianos. Pero hay mucha pinche bola de brutos, narcotraficantes y rateros inmorales que son luego los que andan admirando”, lamentó.
El sacerdote insistió en que la reconstrucción del tejido social debe comenzar en las aulas y en los hogares, apostando por una formación integral basada en civismo, moralidad y valores.
