
STAFF/Marina Alejandra Martínez
La detención de seis personas por el caso Arantepacua representa un avance hacia la justicia, sin embargo, es indispensable que el exgobernador Silvano Aureoles Conejo comparezca ante las autoridades, debido a que su administración se caracterizó por prácticas represivas contra comunidades indígenas.
Así lo manifestó el vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán Ulianov, al celebrar las capturas, aunque subrayó que el proceso está incompleto mientras no se proceda contra los autores intelectuales.

“Debe ser detenido, juzgado y encarcelado Silvano Aureoles Conejo. Nosotros percibimos que durante su sexenio se reprimió a varias comunidades, no solamente a la comunidad de Arantepacua, sino también detuvieron a compañeros de Santa Fe de la Laguna al inicio de su mandato”, manifestó.
El representante indígena sostuvo que el exmandatario será recordado como un gobernador que ejerció represión contra pueblos originarios, marcando un precedente negativo en la relación institucional con estas comunidades.

Asimismo, Guzmán Ulianov puntualizó que Arantepacua no pertenece al CSIM, no obstante, reiteró la disposición del organismo para respaldar a cualquier comunidad indígena de Michoacán en la defensa de sus derechos.
En ese sentido, insistió en que las investigaciones deben continuar hasta alcanzar a todos los responsables, sin distinción de jerarquías.
“El gobierno de Silvano Aureoles se distinguió por oponerse a las autonomías, como el autogobierno de Sevina, presentó varios recursos legales en contra de su autonomía y siempre apoyó a los grupos de choque que estaban en contra de su autonomía”, afirmó.
Por ello, calificó al exgobernador, actualmente prófugo de la justicia, como un personaje represor que nunca respetó los derechos de autonomía ni de autogobierno de los pueblos indígenas.
