
STAFF/Marina Alejandra Martínez
La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (CANIRAC) expresó su inquietud ante la Reforma Laboral que entrará en vigor en 2027, al advertir que el sector podría verse obligado a incrementar al menos 4 por ciento los precios de sus menús para hacer frente a sus implicaciones.
El presidente del organismo, Luis Miguel Orihuela Estefan, señaló que esta medida implicará una reconfiguración operativa en los negocios, debido a la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, lo que obligará a contratar más personal o cubrir horas extra, elevando significativamente los costos de nómina.
Explicó que el sector restaurantero enfrenta condiciones particulares, ya que opera los 365 días del año, con horarios extendidos y esquemas de múltiples turnos, lo que complica la adaptación a la nueva normativa.
“Finalmente, esto se traduce en que en cada uno de nuestros negocios tendremos una carta, un menú más caro y todo se complica”, señaló.

Detalló que el análisis interno contempla aumentos alineados a la inflación anual, más un ajuste adicional por la nueva jornada laboral.
Como ejemplo, indicó que si la inflación anual es del 2 por ciento, se sumaría otro 2 por ciento, generando incrementos totales de entre 4 y 5 por ciento en los menús.
“Existe poco ánimo en la gente restaurantera, no sabemos cómo nos vaya a ir en 2027 por esta situación, pero sí nos estamos preparando y proyectando, e incluso hablando con nuestros propios trabajadores. Los retos deben ser individuales y no colectivos, porque cada restaurante tendrá que buscar sus propias herramientas para darle la vuelta a este tema, pero tenemos que ser conscientes de este 2026, porque el reto viene a partir del próximo año”, alertó.
Orihuela Estefan consideró que la reforma impacta directamente al sector “sí le pega de lleno”, al precisar que, a diferencia de otras industrias que descansan fines de semana, los restaurantes no pueden suspender operaciones debido a la naturaleza perecedera de los alimentos.
A partir de 2027, todas las empresas deberán ajustarse a la nueva legislación, reduciendo horas laborales y garantizando dos días de descanso o, en su caso, pagando horas extra conforme a la ley.
Cabe señalar que la reforma laboral en México, promulgada en marzo de 2026, establece la disminución progresiva de la jornada semanal de 48 a 40 horas, con cumplimiento total previsto para 2030, bajo el argumento de mejorar la calidad de vida y la productividad, sin afectar los salarios.
La transición será escalonada, en 2027 se trabajarán 46 horas, en 2028 serán 44, en 2029 bajará a 42, hasta llegar a 40 horas en 2030.
Los ingresos de los trabajadores no se verán reducidos, por el contrario, las empresas deberán ajustarse para mantener salarios y cubrir pagos adicionales, como horas dobles o triples, manteniendo jornadas diarias de ocho horas.
