
STAFF/ Felipe Trujillo – @_FelipeTrujillo
La comparación entre el caso del grafitero conocido como “Spaguetti” y las pintas realizadas durante la marcha del 8 de marzo responde a contextos completamente distintos, señaló el secretario de Seguridad Ciudadana de Morelia, José Pablo Alarcón Olmedo.
El funcionario municipal explicó que las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer forman parte de un movimiento social con una exigencia legítima relacionada con la visibilización de los derechos de las mujeres.
“Es una situación muy compleja; este tema se trata de una movilización y de un movimiento que en origen es legítimo, con una exigencia genuina que es la visibilización de los derechos de las mujeres y una lucha de muchos años”, expresó.
Alarcón Olmedo indicó que dentro de estas movilizaciones se ha identificado un grupo reducido de alrededor de 20 personas, incluso con presencia de hombres infiltrados, que realizan pintas o daños en inmuebles durante la marcha.

El titular de la seguridad municipal señaló que intentar detener a estas personas durante el desarrollo de la manifestación podría provocar un conflicto mayor con el resto de participantes.
“Generar un dispositivo de seguridad para encapsular o detener a estas personas durante el desarrollo de la manifestación generaría una confrontación con todo el colectivo que participa en esta movilización, porque pensarían que se trata de represión hacia el movimiento, no hacia el bloque”, explicó.
En ese sentido, el funcionario consideró que este escenario es diferente al caso del grafitero conocido como “Spaguetti”, quien fue sancionado por realizar pintas en distintos muros de la ciudad.
“Por eso creo que es una circunstancia muy diferente a una situación de vandalismo de una persona que hace de su modus vivendi el estar pintando las paredes o grafiteando”, concluyó.
