
STAFF/@michangoonga
El actor y activista Eduardo Verástegui respondió a las críticas que recibió en redes sociales luego de que se difundiera un video musical de cumbia grabado en Morelia, en el que aparece usando sombrero, motivo por el cual algunos usuarios lo llamaron “naco”.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, Verástegui defendió tanto su vestimenta como el género musical, y aseguró que lejos de ofenderse, asume el calificativo “con orgullo”, al considerar que representa las raíces y la identidad del pueblo mexicano.

“Si usar sombrero y cantar cumbias es de nacos, entonces sí, soy el más naco de México, y con mucho orgullo”, expresó el actor, quien afirmó que el sombrero no es un símbolo de desprecio, sino del trabajo, el esfuerzo y la dignidad de campesinos, obreros, charros y familias que sostienen al país desde abajo.
Verástegui recordó que el sombrero es usado por personas de distintos contextos sociales y generaciones, y señaló que el problema no es la vestimenta ni la música popular, sino la mirada clasista de quienes desprecian al pueblo.

Además de las críticas por el uso del sombrero y el género musical, algunos usuarios en redes sociales compararon a Verástegui con Carlos Manzo y con el llamado “Movimiento del Sombrero”, al sugerir que la imagen mostrada en el video podría estar vinculada a posturas o discursos políticos. Ante estas comparaciones, el actor no respondió de manera directa, aunque reiteró que su intención es reivindicar la identidad popular y el orgullo por las raíces del pueblo mexicano.
En su mensaje, también reflexionó sobre el origen del término “naco”, el cual —según diversas versiones— habría sido utilizado de forma despectiva contra comunidades indígenas, como los totonacos, o para señalar a quienes migraron del campo a la ciudad. Al respecto, el actor compartió que él mismo dejó su natal Xicoténcatl, Tamaulipas, hace más de tres décadas para buscar oportunidades en la Ciudad de México.

“Si ser naco es venir del pueblo, trabajar, tener raíces, usar sombrero, cantar y bailar cumbias y no avergonzarse de lo que uno es, entonces el problema no es el sombrero ni las cumbias. El problema es quien desprecia al pueblo”, concluyó.
El video musical, grabado en la capital michoacana, ha generado reacciones encontradas en redes sociales, reavivando el debate sobre el clasismo, la identidad cultural y el valor de las expresiones populares en México.
