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Siendo la noche del 24 de diciembre, en plena víspera de Navidad, la joven argentina Belén Mirallas, oriunda de San Rafael Mendoza, Argentina, caminaba por la arena de Playa del Carmen, en Quintana Roo, donde vacacionaba, cuando se le acercó un hombre que le hizo varias preguntas, incluyendo si tenía novio.
Belén entonces se volteó para alejarse e intentar llamar a un amigo, sin embargo el sujeto la atacó por detrás, derribándola al suelo e intentando taparle la boca con la mano: “Logré liberarme con la mano derecha, y le apreté la tráquea, y al hacerle suficiente daño me pega un puñetazo, aunque lo tenía agarrado, pero se aleja y empieza a correr”, contó la chica, quien practicó artes marciales de niña.
Luego de ver la respuesta de su atacada, el sujeto se levantó y huyó corriendo del lugar, y enseguida Belén acudió a un elemento de seguridad, quien la ayudó con una linterna a revisar el sitio de la agresión, donde encontraron unas tijeras, las cuales aparentemente pertenecían al agresor.
Acompañada por un amigo y entre lágrimas, Belén grabó un video difundido a través de su cuenta de Facebook, donde hizo un llamado para que su caso no quede impune, destacando que “si hubiese sido hombre, nadie me hubiese atacado”.
Y remarcó: “Nos están matando, me quisieron violar. Si hubiese sido hombre, nadie me hubiese atacado; ninguna mujer debería saber defenderse porque nadie debería atacarnos”.
En su testimonio agregó que “lo primero que recordé fue a las chicas de Montañita”, en referencia a lo ocurrido en febrero de este año, cuando las también argentinas María José Coni y Marina Menegazzo fueron asesinadas mientras vacacionaban en dicha localidad balnearia de Ecuador.

