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Los casos de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, así como la fuga del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán, han hecho que este 2015 sea el año más difícil en los tres que van del sexenio del presidente de México, Enrique Peña Nieto, confesó Miguel Ángel Osorio Chong.
El secretario de Gobernación expuso al respecto en entrevista para Grupo Fórmula en el espacio de Joaquín López Dóriga: «De tres años me iría al primero y al tercero; el primero por concretar acuerdos con las diferentes fuerzas políticas que no fue nada fácil; y el tercero que pasa por el tema de Ayotzinapa, la fuga de ‘El Chapo’, y además por estar trabajando para lograr que las reformas que se lograron puedan irse concretando. Todavía se requiere mucha negociación, muchos acuerdos, de esos tres el primero y el tercero».
Y compartió que el tercer año, que marca la mitad del periodo del titular del Ejecutivo Nacional, es el más complejo, el más difícil:
«El tercero sin duda de los tres ha sido el más complejo, el más difícil, pasamos por estas crisis que lastimaron, que pegaron muy fuerte al gobierno”.
Y apuntó que más allá si tuviera alguna cuestión directa el Gobierno de la República en el caso de Ayotzinapa, «nos tocó como gobierno, y el rebote dio al Gobierno Federal y tuvimos que entrarle, enfrentarlo, ir explicando que habían sido autoridades, pero autoridades del gobierno municipal, policías municipales».
Respecto de la fuga líder del Cártel de Sinaloa, Osorio Chong dijo que la cuestión de seguridad no se define con su fuga, «pero por supuesto que sí lastimó a nivel internacional. Lo asumimos y por ello hay que resolver tanto la recaptura como todo el sistema penitenciario que tenemos. Los peores momentos, las mayores crisis, crisis muy largas, crisis en las que todavía estamos ahí por el tema de saber exactamente lo que sucedió el 26 y 27 de septiembre», expusó.
Luego de que la semana pasada el titular de la Segob se reunió con los padres de familia de los normalistas, a quienes les manifestó que el gobierno de México no está dedicado, ni nunca lo será, a inventar historias sino a buscar y saber la verdad. «Que la ciencia hable, que nos diga si pudieron pasar esos hechos ahí (basurero de Cocula), si esto no sucedió busquemos la verdad. Si sucedió, aceptémoslo todos, nosotros sólo estamos siguiendo la investigación a partir de las propias declaraciones de los más de 100 detenidos que se tienen, no es invento de un trabajador de la PGR, de un funcionario».
