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Dos días después de que el 5 de julio pasado, un grupo armado asesinara a su primo y chofer Sebastián Soto Ramírez, el hoy muerto declaró: “han aprovechado para penetrar más en la vida social, a mí me amenazaron de muerte; incluso sabían mis movimientos según me hicieron enterar”.
Según fuentes, le enviaron mensajes a su celular con el siguiente texto: “Sr presidente, tengo a bien avisarle que han dado la orden de matarlo, en este tiempo de clausuras aprovechando q usted no trae mucha seguridad, tenga cuidado xq ya pueden tener días siguiéndolo (sic)”.
Sobre el hecho, Astudillo comentó que “Ambrosio contaba con protección de la Policía Federal y Policía del Estado. Sus demandas fueron atendidas con oportunidad, por lo cual llama la atención, lo subrayo, que haya realizado el viaje a sabiendas que haya sido amenazado como él mismo lo señaló por un grupo delictivo. Y que dicho viaje lo haya hecho en horas inconvenientes, en una zona de alta peligrosidad”.
El gobernador de Guerrero leyó un comunicado a medios en donde reconoció el asesinato del edil, pero no el de su cuñado, asegurando que ante los comentarios que acusan a su gobierno de no atender el llamado del alcalde que solicitó seguridad personal y para el municipio, que desde el 27 de octubre pasado en un operativo que coordina la Policía Federal, se contempló a ese municipio como parte de la estrategia de se seguridad.
El asesinato del presidente ocurrió a las 22:30 horas, en el punto conocido como Las Curvas del Cajón, en el tramo entre San Lucas, Michoacán, y Ciudad Altamirano.
Con info de AGENCIAS
