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La Noche de Ánimas en Zacapu no se limita a un altar o a una celebración turística: es una tradición que permanece viva en sus comunidades originarias y que este año busca recibir a visitantes para conocer de cerca los rituales con los que se da la bienvenida y despedida a quienes ya partieron.
Durante la presentación de las actividades, integrantes de Zacapu Ireti destacaron que la propuesta busca mostrar la riqueza biocultural de Tarejero, Tiríndaro, Naranja de Tapia y Lázaro Cárdenas II, pero siempre bajo una premisa: que quienes lleguen lo hagan con respeto hacia las comunidades y sus costumbres.
“Queremos que conozcan Zacapu, que conozcan nuestras comunidades, que conozcan nuestra cultura y que puedan vivir esta experiencia”, señaló Alex Acosta, integrante de Zacapu Ireti, al invitar a los visitantes a recorrer la región y aprovechar también la oferta de hospedaje, gastronomía y transporte.

Por su parte, Miguel, integrante de Zacapu Ireti, explicó que las actividades están relacionadas con el ciclo tradicional de bienvenida y despedida de las ánimas, por lo que el 1 de noviembre se contempla la recepción de las almas en Tarejero, mientras que el 2 de noviembre se realizará la despedida en Lázaro Cárdenas II.
Uno de los aspectos que distingue estas celebraciones son las ofrendas conocidas como “angelitos”, dedicadas a niñas, niños o personas que murieron sin haber contraído matrimonio. José Amezcua, representante de la Secretaría de Turismo de Michoacán, explicó que en el caso de los menores los padrinos participan llevando elementos elaborados con carrizo, conocidos como “toritos” y “monitas”, además de flores, frutas, dulces y juguetes.
“Para los niños, los padrinos de bautizo llevan un torito de carrizo envuelto en flor de cempasúchil, con fruta, dulces y juguetes; y para las niñas llevan una monita, también elaborada con carrizo y adornada con flores”, explicó Amezcua, al señalar que este compromiso se mantiene durante tres años.

El funcionario también habló de otros elementos propios de la tradición, como el “wakri” o piríqua, que funciona como un arco para recibir a las ánimas adultas, así como el llamado “pan de ánima”, una preparación distinta al tradicional pan de muerto y que puede elaborarse con formas de personas o animales.
En tanto, desde Zacapu Ireti se hizo énfasis en que el turismo debe acercarse a las comunidades sin alterar sus ceremonias. “El turista debe de respetar la comunidad que visita y respetar las costumbres y las tradiciones que cada uno tiene”, señalaron durante el encuentro con medios.
El programa de Zacapu Ireti contempla el 1 de noviembre actividades en Tarejero de 10:00 a 16:00 horas y posteriormente en Tiríndaro de 16:30 a 22:30 horas; mientras que el 2 de noviembre se visitará Naranja de Tapia desde las 09:00 horas, la Laguna de Zacapu de 12:00 a 15:30 horas y finalmente Lázaro Cárdenas II a las 18:00 horas, donde se realizará el ascenso hacia el Centro Ceremonial del Palacio para la despedida de las ánimas.

Además, el Ayuntamiento de Zacapu tendrá actividades propias del 31 de octubre al 2 de noviembre en la Plaza de la Reforma y la Plaza Cívica, con Festival del Pan de Muerto, música, actividades familiares y espacios gastronómicos. También se contempla que los panteones permanezcan abiertos durante la noche para quienes deseen acudir a velar a sus difuntos.
Con esta propuesta, Zacapu busca que la Noche de Ánimas sea conocida más allá de los destinos tradicionalmente asociados con esta celebración, pero sin convertir las ceremonias en un espectáculo ajeno a las comunidades. La intención, señalaron los organizadores, es que el visitante llegue como acompañante y conozca una tradición que continúa formando parte de la vida comunitaria.
