«Unos Miserables»: Felipe Calderón Reacciona A La Decapitación De Su Estatua En Los Pinos
El expresidente panista habló sobre el hecho en entrevista con Ciro Gómez Leyva, luego de que integrantes del extinto Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) decapitaran su figura en el Complejo Cultural Los Pinos.

STAFF/@michangoonga
El expresidente moreliano Felipe Calderón Hinojosa se pronunció sobre la vandalización de su estatua en Los Pinos, a la que calificó como un acto que «dice muy poco» de él, pero «muchísimo» de quienes lo hicieron.
En entrevista con Ciro Gómez Leyva, el panista retomó la frase del escritor peruano Mario Vargas Llosa sobre «la dictadura perfecta» para describir la situación actual del país, al señalar que aunque hay elecciones, no existe alternancia real y quienes piensan distinto son tratados como adversarios o traidores.
Calderón consideró que dejar su estatua caída durante más de un año fue un intento deliberado de provocación, en espera de que él se involucrara en el tema. La figura había quedado en el suelo desde julio del año pasado, luego de que un árbol cayera sobre ella por fuertes lluvias y vientos.

El exmandatario también señaló que el hecho buscaba distraer la atención de lo que calificó como problemas nacionales graves, entre ellos el caso de Amílcar Olán señalado por presunto tráfico de influencias y los asesinatos de periodistas en el país.
Sobre el pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien condenó el ataque a la estatua, Calderón lo calificó como «un paso positivo», aunque insistió en que la figura permaneció tirada «en la casa del Presidente» durante más de un año sin ser restaurada.

El expresidente evitó responsabilizar directamente a los militares del resguardo del recinto y advirtió sobre lo que considera una normalización de la violencia en el país ante la falta de consecuencias legales.
Antecedentes del hecho
La decapitación ocurrió luego de que Calderón acudiera al Foro América Libre 2026, organizado por el PAN, donde integrantes del SME realizaron un bloqueo y manifestación como protesta por la extinción de Luz y Fuerza del Centro, decretada durante su sexenio. Posteriormente, los manifestantes localizaron la estatua en Los Pinos y la decapitaron.
