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Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo explicó que alrededor de 80 personas rodearon a los elementos militares que se encontraban en una base de operaciones dentro del municipio de Quechultenango, Guerrero. De acuerdo con su versión, los civiles portaban piedras, palos y machetes y bloquearon el acceso del personal que llegaba para reforzar la seguridad.
El secretario aclaró que los elementos del Ejército, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR) y corporaciones estatales no fueron «retenidos» sino que un grupo de pobladores les impidió el paso durante un operativo.
“Más que retención, impiden el acceso de la base de operación que estaba arribando a Quechultenango”, explicó Trevilla Trejo. El municipio es considerado bastión de la organización criminal Los Ardillos y el jueves se había reportado que 19 integrantes del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal permanecieron parados durante casi cinco horas.

El secretario agregó que una situación similar ocurrió en el municipio de Mochitlán, donde un grupo más numeroso rodeó a elementos de seguridad que se dirigían a reforzar el operativo. En este caso sí se registró una confrontación entre las autoridades y los pobladores.
Como resultado del enfrentamiento, un teniente coronel que estaba al mando recibió un machetazo en una mano, aunque Trevilla aseguró que se encuentra bien. También resultaron golpeados un sargento y un soldado, quienes no sufrieron lesiones de gravedad. Del lado de los civiles, dos personas presentaron heridas leves.
De acuerdo con el titular de la Defensa, el incidente en Mochitlán se prolongó aproximadamente una hora y concluyó cerca de las 11:00 horas del jueves. Aseguró que durante el operativo las fuerzas de seguridad respetaron los derechos humanos y actuaron conforme a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza.
