
STAFF/@michangoonga
Tras la reciente captura de alias «El R1», señalado como el presunto autor intelectual del asesinato del exalcalde Carlos Manzo, la actual presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, sacudió el panorama político al lanzar fuertes acusaciones que apuntan directamente a los nexos entre criminales y figuras públicas de la región.
Durante un multitudinario acto público cobijada por simpatizantes del Movimiento del Sombrero, la edil rechazó tajantemente la narrativa de que el homicidio responda de manera exclusiva a un acto aislado de la delincuencia organizada. Por el contrario, denunció la existencia de pactos de impunidad y complicidades sistémicas.
Sin titubeos, Quiroz puso nombres sobre la mesa y expuso los vínculos familiares entre la célula criminal y los actores políticos locales:
«Roldán Álvarez Ayala es hermano del que mandó matar a Carlos… que no quieran venir a decirnos otras cosas», sentenció la funcionaria.
De acuerdo con la alcaldesa, el verdadero móvil detrás del atentado fue el terror que el sistema político tradicional le tenía a la fuerza que estaba tomando el proyecto independiente en la entidad.
Quiroz remarcó que el liderazgo de Manzo resultaba sumamente incómodo para los grupos de poder, asegurando que la orden de eliminarlo se dio porque «sabían que Carlos iba a ser el próximo gobernador de Michoacán».
Ante la gravedad de estos señalamientos, la presidenta municipal hizo un enérgico llamado a la ciudadanía para no permitir que la verdad sea silenciada, instándolos a difundir el mensaje y mantenerse alerta para evitar, a toda costa, el retorno al poder de los grupos políticos vinculados con la corrupción y la violencia en el estado.
