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La muerte de Dafne Zapata Quintos, una adolescente de 13 años que participaba en un campamento de verano de la Academia Militarizada Marina Doenitz, continúa bajo investigación en Tamaulipas. La Fiscalía estatal mantiene abierto el caso bajo protocolo de feminicidio, mientras que el certificado de defunción clasifica el fallecimiento como homicidio por «asfixia por sumersión».
Dafne ingresó al campamento el 13 de julio. Debido a que el reglamento impedía el contacto directo entre alumnos y familiares, la comunicación con su madre, Alejandra Quintos, se realizó únicamente a través del personal de la institución.
Según relató la madre, el 14 de julio recibió una llamada donde le informaron que su hija había vomitado, se había desmayado durante una actividad física y se había lesionado un labio. Aunque pidió que fuera revisada por un médico y solicitó evidencia de la atención recibida, por lo que decidieron enviar un vídeo de Dafne explicando la situación, pero aseguró que nunca recibió la documentación médica correspondiente.
«Hola mami, me caí. No me vayas a subir a tus estados; estoy bien, porque no ando modo reina», comentó Dafne en el vídeo enviado a su madre
Durante los siguientes días, la coordinadora del área femenil, Estrella Mora, continuó informándole sobre el estado de salud de la menor. Sin embargo, la noche del jueves el panorama cambió cuando le notificaron que Dafne presentaba vómito y otros malestares. Minutos después recibió una llamada para informarle que su hija había fallecido.
La madre también ha señalado inconsistencias en la versión de los hechos. Entre ellas, que al llegar al lugar el cuerpo ya se encontraba preparado por servicios funerarios y que no observó la presencia inicial de corporaciones de emergencia.
Tras el fallecimiento, surgieron testimonios de otros menores que estuvieron en el campamento. De acuerdo con estas versiones, algunos alumnos presuntamente eran sometidos a castigos físicos y otras prácticas durante los entrenamientos. La familia sostiene que estas declaraciones deben ser consideradas dentro de la investigación.
Por su parte, el director de la academia, Jorge Luis Ponce Ortega, rechazó las acusaciones y afirmó que la menor habría sufrido un desvanecimiento mientras se bañaba. También aseguró haber recibido amenazas tras la difusión del caso.
Las autoridades aseguraron las instalaciones como parte de las investigaciones. Además, la familia denunció que personas ingresaron posteriormente al inmueble pese a los sellos colocados por la Fiscalía.
La necropsia oficial concluyó que la causa de muerte fue asfixia por sumersión. No obstante, ante las dudas sobre lo ocurrido, los familiares anunciaron que buscarán una segunda valoración pericial independiente.
Mientras continúan las indagatorias, la familia de Dafne exige que se revisen los testimonios, registros y posibles evidencias relacionadas con el caso para esclarecer lo sucedido durante los días que la menor permaneció en la academia.
