
STAFF/@michangoonga
Videos y capturas de pantalla en poder de este medio evidencian consumo de drogas al interior de la Preparatoria de la Universidad Latina de América (UNLA), en sus salones, en medio de las clases.
Ello ha salido a la luz luego del caso registrado ayer de un padre de familia que presuntamente irrumpió en un salón de dicha escuela privada para amenazar a estudiantes que acusó de ejercer bullying sobre su hijo.
Compañeros desmintieron al supuesto bulleado
Al parecer la realidad es otra. Ello contado por sus propios compañeros que describen al susodicho como alguien conflicto y problemático, que insulta y reta a golpes constantemente a sus compañeros y que tiende a ser antisocial.
“En realidad es él quien generaba conflictos dentro del salón”, señaló un testimonio. Este medio de comunicación determinó publicar las evidencias ocultando la identidad de los involucrados, con la misión periodística de evidenciar una situación general, el consumo de sustancias ilícitas en un plantel escolar de menores de edad, y no para victimizar a nadie en particular, por eso hemos protegido las personalidades.

Y es que, tras viralizarse a nivel nacional el video del momento en que el hombre ingresó al aula durante la mañana de ayer martes para reclamar de forma altisonante –por supuestos actos de acoso escolar contra su hijo- gente de su entorno se acercó a Changoonga.com para entregar estas pruebas ante el temor de que esta situación escale pues señalan que las autoridades de la UNLA han hecho caso omiso ante las peticiones de intervención.
Su padre tiene antecedentes de conducta conflictiva
Afirman los afectados que tanto el alumno como su padre -expolicía- mantienen constantemente conductas agresivas desde tiempo atrás.
“Mi hermana es compañera de él y no se vale cómo lo están victimizando. No es ninguna víctima, al contrario, su papá y él son agresores”, señala uno de los mensajes.
Según los denunciantes, el muchacho cuenta con bastantes antecedentes de comportamiento violento dentro de la escuela y ya habría protagonizado otros incidentes anteriormente como los que se muestran en video, peleando con compañeros e introduciendo drogas a la escuela.

Incluso, aseguraron que el año pasado ocurrió una pelea en la que una alumna terminó lesionada y requirió atención médica.
“El año pasado en una pelea agredió ‘accidentalmente’ a una niña del mismo salón y la mandó al hospital. Estuvo varios meses con collarín”, relató la fuente.
“Han estado varias veces a punto de expulsarlo. Si eso es hacerle bullying por no hablarle, entonces no sé cómo llamarle a lo que él hace”, expresaron.
Junto a los testimonios también se adjuntaron capturas de conversaciones de WhatsApp relacionadas con el conflicto. En ellas se observan insultos, amenazas y discusiones dentro de un grupo escolar.
Insultaba a sus compañeros por mensaje sin razón
En uno de los mensajes compartidos, una alumna aseguró que el conflicto comenzó desde un día antes, cuando el joven comenzó a insultar a varios compañeros “sin razón aparente”.
“Nos insultó a todos los del grupo sin ninguna razón. Yo pensé que estaba jugando y le mandé un sticker, pero después se enojó y me mandó mensajes privados”, se lee en una de las conversaciones.
Otra estudiante afectada relató que la mañana del martes el padre del joven llegó al salón y comenzó a amenazar tanto a alumnos como al profesor: “Su papá llegó y me empezó a amenazar a mí y a todo el salón, incluso al profe”, compartió.

Sobre las versiones que apuntaban a que el hombre portaba un arma de fuego, algunos alumnos señalaron que no observaron directamente un arma, aunque sí aseguran que el sujeto hacía movimientos insinuando portar una.
“No le vi ningún arma, pero sí hacía la finta como si tuviera y varios compañeros y el profe vieron eso”, afirmó una alumna en los mensajes filtrados.
El caso comenzó la mañana del martes, cuando se reportó que un padre de familia ingresó a un aula del Bachillerato UNLA para reclamar presuntos actos de bullying contra su hijo, provocando momentos de tensión entre estudiantes.

CEDH Ya investiga el caso
Horas después, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) informó que abrió un expediente sobre el caso y solicitó informes tanto a la institución educativa como a autoridades estatales y de seguridad.
Posteriormente, la Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó el inicio de una carpeta de investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si existió alguna conducta constitutiva de delito.
Por su parte, la UNLA emitió un comunicado oficial donde aseguró que la situación fue controlada oportunamente y afirmó que, ningún alumno ni docente confirmó haber visto un arma de fuego dentro del salón.

Mientras tanto, el caso sigue generando polémica entre padres de familia y estudiantes, pues aunque en un inicio se manejó que el padre reaccionó por un presunto caso de bullying contra su hijo, ahora surgen testimonios y capturas compartidas por compañeros que señalan que el joven presuntamente ya arrastraba antecedentes de conductas agresivas y constantes conflictos dentro de la escuela.
