
STAFF/Marina Alejandra Martínez
El dirigente del Partido de la Revolución Democrática Michoacán (PRDM), Octavio Ocampo Córdova, acusó al vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán Ulianov, de utilizar las demandas de los pueblos originarios con fines económicos y políticos, al señalar que detrás de algunas movilizaciones podrían existir intereses ajenos a la seguridad de las comunidades.
El líder del partido aurinegro reconoció que Michoacán atraviesa por una severa crisis de inseguridad, sin embargo, dijo esperar que las recientes protestas impulsadas por el CSIM realmente respondan a exigencias legítimas y no a otro tipo de intereses.

“Ojalá que lo que hoy se manifestaron, ojalá que sea por eso. Espero que la demanda sea esa, porque luego, sobre todo el que dirige al Consejo Supremo, entiendo luego está de asesor en todas las comunidades. Ese es más un negocio de dinero que verdaderamente estar buscando la defensa de los derechos de la gente de las comunidades indígenas. Ojalá que solamente sea el tema de seguridad y no haya de fondo otra situación”, declaró.
Incluso, Ocampo Córdova afirmó que Guzmán Ulianov ha intentado intervenir en municipios donde ni siquiera existen comunidades indígenas reconocidas, situación que, sostuvo, ha provocado confrontaciones sociales.
“Él llegó hasta Coahuayana a tratar de conflictuar a una comunidad con el resto de la población, sin duda, eso yo lo repruebo”, afirmó.
Añadió que, a título personal, ha conocido “situaciones muy desagradables, con falta de transparencia y falta de honestidad, e intentando utilizar los recursos para beneficio personal”.

Las declaraciones del dirigente del PRDM ocurrieron después de que el CSIM anunciara una jornada colectiva estatal por la seguridad, la justicia y la paz, acordada mediante resolutivo de la asamblea general de autoridades civiles, comunales y tradicionales.
Como parte de las acciones, integrantes del organismo realizaron bloqueos carreteros en distintos puntos de la entidad, entre ellos Acapulco-Zamora, en la desviación a Purépero; además de Pátzcuaro-Uruapan, a la altura de San Juan Tumbio; Paracho-Uruapan; Lázaro Cárdenas-Zirahuén; y Cherán-Zamora.
Ante este escenario, Octavio Ocampo demandó mayor presencia del Gobierno del Estado y de las corporaciones de seguridad para impedir que el crimen organizado se infiltre en las comunidades indígenas.
