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En la mañanera de este 30 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo comentó que había tenido una conversación con el gobernador sinaloense, Rubén Rocha Moya, quien fue señalado por EE.UU por presunto vínculo con el Cártel de Sinaloa, facción los Chapitos, a lo que la mandataria respondió que mientras no hubiera pruebas en su contra por parte de Estados Unidos, no había nada que temer.
Sheinbaum explicó que, a pesar de ser un gobernador de la oposición, por respeto a la soberanía nacional, sí actuaría en su defensa. “Pónganse ustedes, un ciudadano, ciudadana, que no tenga un cargo de elección popular, una detención sin pruebas, pues no, ¿verdad? Es lo mismo para un gobernador, que en todo caso, además, primero tendría que haber un desafuero, si es que se llegara a encontrar que hay alguna prueba en contra de él” comentó.
“¿Cómo la presidenta va a acusar a un gobernador sin pruebas? Yo les voy a decir que actuaría exactamente de la misma manera tratándose de un Gobernador del PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano (…) Imagínense que viniera una petición de extradición o de detención provisional con fines de extradición a un gobernador de otro partido, o una gobernadora de otro partido sin ninguna prueba, que porque es de otro partido ¿voy a actuar distinto? No. Me corresponde defender la Constitución, las leyes y la soberanía”.
Luego de que Estados Unidos señalara a nueve funcionarios mexicanos de ser parte del Cártel, Claudia expresó firmemente que no permitiría la injerencia de un Gobierno extranjero, sin embargo, aclaró, que de haber pruebas tampoco encubriría los vínculos con el narcotráfico.
