
STAFF/Marina Alejandra Martínez
El sacerdote José Alfredo Gallegos Lara, conocido como el “Padre Pistolas”, se pronunció a favor del cierre de la Escuela Normal Rural de Tiripetío, al considerar que sus alumnos han dejado de ser estudiantes para convertirse en delincuentes respaldados por el gobierno estatal en turno.
Durante su visita al Palacio Legislativo, el controvertido religioso —caracterizado por su discurso frontal y sin reservas— criticó la protección que, a su juicio, reciben los normalistas, lo que ha permitido la reiteración de conductas ilícitas sin consecuencia legal.
“Esos de Tiripetío, mejor que cierren esa chingadera, se roban las Sabritas, se roban las cocas, se roban el cemento y ponen tiendas, y los protegen. Un día un hermano de la comunidad necesitaba sangre y, si me cierran el paso, yo los agarro a balazos a los hijos de la chingada”, aseguró.
El sacerdote lamentó que los jóvenes actúen —según dijo— como “viles delincuentes” en lugar de estudiantes.
Atribuyó esta situación al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, a quien responsabilizó de no aplicar la ley ni frenar acciones como el cobro de cuotas, la retención de unidades del transporte público y el robo de mercancías, prácticas que —afirmó— persisten sin sanción.

