
STAFF/ Alejandra Martínez
Un trío de mujeres violentó un mandato de un juez federal e impidió el ingreso de autoridades del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), quienes acudirían a atender a los gatos del panteón mediante esterilización, vacunación, desparasitación y atención médica para los ejemplares enfermos.
Tras los hechos registrados la noche de este miércoles, cuando incluso se reportó la retención de un trabajador, la directora del IMPA, Minerva Bautista Gómez, informó que dará parte al juez federal, a quien describió como una persona consciente, preocupada y conocedora de las leyes y derechos de los animales, que ha resuelto con prontitud la problemática para atender a la comunidad felina.
La funcionaria expuso que estas mujeres se han apropiado del panteón municipal como si fuera de su propiedad, aunque argumentan preocuparse por los gatos, únicamente les proporcionan alimento, lo que ha derivado en un crecimiento descontrolado de la población, además de impedir que los animales enfermos reciban atención veterinaria.
Y es que recientemente el juez tercero de distrito ordenó al IMPA atender de manera urgente a la comunidad de gatos, estimada en cerca de 100 ejemplares. No obstante, las tres mujeres se han negado por completo a permitir la intervención institucional.

En su intento por monopolizar el apoyo, han buscado desacreditar al IMPA al asegurar que los médicos veterinarios carecen de cédula profesional, entre otras acusaciones que no han logrado comprobar.
La directora del instituto reconoció desconocer el trasfondo de estas acciones, señalando la contradicción entre el discurso y los hechos: “No sé cuál sea el motivo real, pero preocupación por los animales indudablemente que no es”, lamentó.
Cabe recordar que, en un inicio, fueron estas mismas mujeres quienes solicitaron la intervención de las autoridades para frenar la proliferación de los gatos mediante esterilizaciones, sin embargo, condicionaron la ayuda a que se realizara exclusivamente a través de ellas.

Incluso, tomaron las instalaciones del panteón municipal, desacatando la orden judicial emitida por el Juzgado Tercero de Distrito, a cargo de Rafael Linares Rivera.
En entrevistas previas con medios de comunicación, las mujeres se han autodefinido como no animalistas, aunque han insistido en que su actuar responde a la preocupación por el bienestar de los gatos que habitan en el lugar.
