
STAFF/Marina Alejandra Martínez
La inflación en México continúa tomando distancia del objetivo del 3 por ciento fijado por el Banco de México, al registrar en marzo una tasa anual de 4.59 por ciento, el nivel más alto de los últimos cinco meses, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El organismo advierte que, hasta ahora, las frutas y verduras concentran el mayor impacto inflacionario, con un incremento anual de 21.7 por ciento.
Entre los productos más afectados destacan el pepino con 43 por ciento, el jitomate con 42 por cy, el limón con 18 por ciento, el tomate verde con 16 por ciento y la papa con 15 por ciento.
El análisis señala que este encarecimiento responde a una reducción en la producción agrícola frente a años previos, particularmente en el caso del jitomate, cultivo afectado por condiciones climáticas adversas y por las medidas antidumping impuestas por Estados Unidos desde hace casi un año, lo que derivó en una caída en su producción.

A pesar del contexto internacional, el IMCO subraya que el conflicto en Irán no tuvo repercusiones significativas en los precios de los energéticos durante marzo, registrándose una inflación anual marginal de apenas 0.13 por ciento.
Sin embargo, no descarta efectos posteriores a nivel global.
En cuanto a las perspectivas, refiere que las proyecciones de inflación para México en 2026 se ubican en 4.22 por ciento según la encuesta del Banco de México y en 4.26 por ciento conforme a la encuesta Citi.
No obstante, el instituto advierte que una escalada del conflicto en Medio Oriente podría presionar al alza estas expectativas, impactando directamente los precios de la canasta básica y deteriorando el poder adquisitivo, especialmente de los sectores más vulnerables.
