
STAFF/Marina Alejandra Martínez
El Congreso del Estado aprobó un exhorto dirigido a diversas instituciones para implementar una campaña permanente de prevención y combate contra el secuestro virtual y la extorsión telefónica.
La medida, sin embargo, permaneció durante un año sin ser dictaminada en la Comisión de Seguridad Pública, pese a que plantea la participación activa de medios de comunicación del Gobierno del Estado, así como de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Fiscalía General del Estado (FGE) en labores de concientización para evitar que la población sea víctima de estos delitos.
En el análisis legislativo, se advirtió que este tipo de ilícitos suele ejecutarse mediante llamadas telefónicas, incluso desde centros penitenciarios, donde los delincuentes engañan a personas con familiares en el extranjero, principalmente en el vecino país del norte, haciéndoles creer que enfrentan una emergencia o un secuestro ficticio, lo que deriva en depósitos de dinero en tiendas departamentales.

Fue el diputado Guillermo Valencia Reyes, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien lamentó el retraso en la atención de la propuesta, al subrayar que la inseguridad en Michoacán continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales.
«Los fraudes, secuestros virtuales y extorsiones telefónicas se cometen principalmente dentro del sector vulnerable con el uso de la tecnología, y es importante que sepamos alertar a la sociedad de cómo protegerse ante este tipo de delitos que, por miedo a sus victimarios, accedan a realizar depósitos de dinero», señaló.
Las y los legisladores coincidieron en la urgencia de atender este fenómeno delictivo, al reconocer su frecuencia y el impacto económico y emocional que genera en las víctimas.
Con la aprobación del exhorto, las instituciones involucradas deberán desarrollar campañas de difusión y prevención que permitan a la ciudadanía identificar estos engaños y evitar caer en prácticas delictivas que se alimentan del temor social ante el incremento de la inseguridad.
