
STAFF/@ Marina Alejandra Martínez
El dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Humberto Quintana Martínez, evidenció un total desinterés por la situación de inseguridad que prevalece en el municipio de Ecuandureo, a pesar de la reciente detención de once elementos de la policía municipal por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La postura del líder albiazul quedó en evidencia durante su habitual conferencia de prensa semanal, donde fue cuestionado sobre si mantiene comunicación con el presidente municipal de Ecuandureo, Jorge Luis Estrada Garibay, también emanado del PAN, con el fin de conocer el contexto de seguridad en la demarcación.
Lejos de ofrecer claridad, Quintana Martínez admitió desconocer la situación y recurrió a respuestas evasivas, reconociendo que desde hace más de un mes no ha dialogado con el edil sobre el tema.

«No, no he platicado del tema. Él sigue concentrado, trabajando, haciendo su trabajo, y nosotros somos muy respetuosos de la aplicación de la ley en el país», respondió, evitando profundizar.
Cabe señalar que, tras la detención de los 11 policías municipales —acusados por la Fiscalía General del Estado (FGE) de presunta coalición con el crimen organizado— y su reciente liberación luego de permanecer un mes en prisión preventiva, el dirigente panista ha optado por el silencio.
Desde el momento de las detenciones, el líder del partido blanquiazul ha sido cuestionado de manera reiterada sobre la crisis en Ecuandureo, sin embargo, ha sostenido su desconocimiento de los hechos y ha negado haber entablado comunicación con el alcalde panista.

Quintana Martínez tampoco aclaró si su postura responde a un desinterés genuino por la problemática del municipio o si se trata de una estrategia para evadir cuestionamientos relacionados con la delincuencia organizada.
A ello se suma una constante en sus conferencias, la presentación de cifras cuya procedencia desconoce, lo que ha derivado en reiterados cuestionamientos por parte de medios de comunicación, al no poder precisar las fuentes o estudios de donde obtiene los datos que utiliza para confrontar políticamente a sus adversarios.
