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Estallan Redes En Júbilo: “Lobita” Se Queda Y Le Gana Al Director Del Hospital Infantil de Morelia

STAFF/@michangoonga

Las redes sociales explotaron en aplausos, mensajes de apoyo y emoción luego de que “Lobita”, la perrita que desde hace ocho años habita el Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos” en Morelia, ganara la batalla legal que frenó su desalojo del lugar que siempre ha sido su hogar.

La controversia comenzó la tercera semana de enero cuando Minerva Bautista Gómez, directora del Instituto de Protección Animal de Morelia (IMPA), denunció públicamente lo que calificó como un acto de maltrato animal, abandono y crueldad agravada, tras una orden directa del director del hospital, Cirilo Pineda, para expulsar a la perrita de jardines, estacionamientos y casetas del complejo médico.

De acuerdo con la funcionaria, Lobita llegó al sitio incluso antes de que el hospital iniciara operaciones hace aproximadamente ocho años y, con el paso de los años, generó un fuerte vínculo con personal médico, pacientes y familias, quienes la alimentaron y cuidaron, convirtiendo ese espacio en su único entorno de vida. Bautista Gómez subrayó que, paradójicamente, la presencia de Lobita ha contribuido a que el hospital sea uno de los pocos centros públicos sin concentraciones de animales ferales.

La orden de expulsión —señaló— fue arbitraria y carente de sustento, más aún cuando problemas reales de salubridad dentro del hospital no han sido atendidos por la administración.

“Desalojar a Lobita es condenarla a una muerte segura: atropellamiento, agresiones o desnutrición. Es como sacar a un adulto mayor de su casa y abandonarlo a su suerte”, advirtió.

La justicia intervino… y Lobita ganó

El caso dio un giro decisivo el 24 de enero, gracias a la intervención de la abogada Fany Rodríguez, quien promovió un Juicio de Amparo Indirecto. La Jueza Cuarto de Distrito concedió la suspensión del acto reclamado, lo que impide cualquier intento de desalojo y garantiza que Lobita pueda permanecer en el hospital.

La resolución fue recibida con celebración masiva en redes sociales, donde usuarios calificaron el fallo como una victoria de la empatía, la justicia y el sentido común. Mensajes de agradecimiento, fotografías de Lobita y consignas como “Lobita se queda” inundaron plataformas digitales.

Más que una perrita

Para quienes conviven con ella, Lobita no es solo un animal: es compañía silenciosa, consuelo en momentos difíciles y una presencia que acompaña procesos de dolor y esperanza. Su historia abrió el debate sobre el trato institucional hacia los animales comunitarios y los vínculos emocionales que forman parte de la vida pública.

Hoy, Lobita podrá envejecer con dignidad, rodeada del cariño que sembró durante años.
Y mientras el director del hospital enfrenta el rechazo social, las redes celebran que, esta vez, el corazón y la justicia caminaron del mismo lado.

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