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Uruapan se colocó como la ciudad con mayor percepción de inseguridad en México, al registrar que casi nueve de cada diez personas adultas consideran riesgoso vivir en el municipio.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 88.7% de la población adulta en Uruapan manifestó sentirse insegura, cifra que la posiciona por encima de ciudades como Culiacán, Ciudad Obregón, Ecatepec e Irapuato, todas con porcentajes superiores al 87%.
Este resultado se da en un contexto marcado por el asesinato del alcalde Carlos Manzo en noviembre de 2025, así como por la disputa entre grupos criminales por el control territorial, factores que han impactado de forma negativa la percepción ciudadana.

En contraste, los niveles más bajos de percepción de inseguridad se registraron en municipios como San Pedro Garza García, Benito Juárez, Piedras Negras, Los Mochis y San Nicolás de los Garza, donde menos de una tercera parte de la población considera inseguro su entorno, con diferencias que superan los 70 puntos porcentuales frente a las ciudades más afectadas.
El resultado anual de la encuesta refleja un empeoramiento general, ya que la percepción de inseguridad aumentó en 23 ciudades del país y solo en seis hubo una mejora en comparación con diciembre de 2024, un fenómeno que se presentó tanto en capitales estatales como en ciudades fronterizas, destinos turísticos y zonas metropolitanas.
Entre las ciudades donde el sentimiento de inseguridad se intensificó se encuentran Puebla, Morelia, Durango, Pachuca y Hermosillo; así como Mexicali, Ciudad Juárez y Reynosa, además de polos turísticos como Mazatlán, Ixtapa-Zihuatanejo, Los Cabos y La Paz.

A nivel nacional, el temor se presenta en experiencias cotidianas: casi la mitad de la población ha presenciado robos o asaltos, más de un tercio reporta disparos frecuentes y alrededor del 40 por ciento ha visto venta o consumo de drogas en su entorno inmediato.
La encuesta también revela que el contacto con autoridades no siempre genera confianza, pues 45.4 por ciento de quienes interactuaron con elementos de seguridad dijeron haber sufrido algún acto de corrupción, mientras que durante el segundo semestre de 2025, 32.3% de los hogares reportó al menos una víctima de robo, extorsión o fraude, lo que contribuye a que el miedo se extienda de forma generalizada en el país.
