
STAFF/Marina Alejandra Martínez
El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, reconoció que la ola de violencia que persiste en Michoacán ha generado temor entre aspirantes al sacerdocio y miembros de la comunidad clerical, situación que ha provocado que algunos opten por no acudir a actividades litúrgicas fuera de sus municipios.
Durante su tradicional conferencia de prensa dominical, previa a la celebración eucarística, el jerarca católico explicó que el clima de inseguridad representa una amenaza constante tanto para la sociedad en general como para la Iglesia, lo que ha obligado a modificar dinámicas históricas y a establecer protocolos de protección durante los traslados.
“Tenemos que estar preparados y organizados para contrarrestar ese miedo y esa amenaza que significa la violencia y afecta la vida de la iglesia como la vida de los ciudadanos y como la de cualquier otra persona y estamos en el empeño, por ejemplo, como la convivencia de mañana sacerdotal normalmente los sacerdotes acudíamos desde hace 50 años sin tanta prevención, hoy hay que cuidar donde hay retenes, donde hay violencia y agresividad, para poder uno participar y él que no quiera arriesgarse no participa”, manifestó.
Garfias Merlos subrayó que este fenómeno no solo impacta la vida interna de la Iglesia, sino que trastoca la cotidianidad del pueblo michoacano en todos los ámbitos, desde lo social hasta lo comunitario.
Asimismo, reconoció una disminución en el número de candidatos al sacerdocio, empero, no precisó la cifra, aunque aclaró que este descenso no responde exclusivamente al contexto de inseguridad, sino a una suma de factores sociales que inciden en la vida diaria de los ciudadanos.
“No es precisamente porque sea por la violencia o por inseguridad si no es parte de la vida que se ha suscitado, desgraciadamente en sus pueblos y a nosotros nos implica un empeño más dedicado para promover la vocación y acompañar a quienes manifiestan su inquietud vocacional”, señaló.
Finalmente, el arzobispo hizo un llamado a la feligresía para elevar oraciones por los sacerdotes y por la Iglesia, con especial énfasis en que Morelia mantenga una presencia constante de vocaciones sacerdotales.
