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El gobernador Silvano Aureoles Conejo reconoció que anteriores administraciones del Gobierno de Michoacán sí apoyaron al cártel de Los Caballeros Templarios, lo que permitió el crecimiento de la organización criminal con ayuda de los ayuntamientos.
El mandatario dijo lo anterior minutos antes de encabezar una reunión del Grupo de Coordinación Michoacán (GCM) en la comunidad de La Ruana, en el municipio de Buenavista, donde reconoció a los autodefensas pero olvidó a Hipólito Mora Chávez, habitante del poblado y fundador del movimiento.
“No desconocemos la valentía de mujeres y hombres que se plantaron para hacerle frente a los problemas de la delincuencia en esta región”, dijo.
Aureoles Conejo calificó como una “cruda realidad” el apoyo que el crimen organizado recibió de gobiernos anteriores, aunque se reservó los nombres de los mandatarios involucrados. “Si no hubiera sido por eso, no hubiera prosperado la delincuencia en Michoacán, si no hubiera contado con el apoyo de gobiernos municipales y gobiernos estatales, ésa es la cruda realidad”, advirtió.
Cabe mencionar que La Familia Michoacana, base del cártel de Los Caballeros Templarios, nació en el 2006 durante el gobierno del perredista Lázaro Cárdenas Batel.
En 2010, durante la administración del perredista Leonel Godoy Rangel, cuatro de los cinco líderes principales de La Familia mutaron con parte de la estructura a Los Caballeros Templarios. Este cártel continuó creciendo durante el pasado periodo constitucional de gobierno 2012-2015, en el que hubo tres gobernadores: Fausto Vallejo Figueroa, priísta y cuyo hijo fue vinculado con Servando Gómez “La Tuta”; Jesús Reyna García, priísta y detenido actualmente por nexos con “La Tuta”; así como el interino Salvador Jara Guerrero.
