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#Morelia Desesperada, Abuelita De 80 Años Se Manifiesta Solita En El Carmen Para Denunciar Que Su Hermano Le Robó Su Casa

STAFF/Sebastián López Mendoza-@sebaslmm

En pleno sol, cerca de la Plaza del Carmen, una abuelita de 80 años avanzaba lentamente con su andadera sobre la banqueta frente a la Secretaría de Salud. Colgada de su cuello, llevaba una pancarta que decía, con letras grandes: “HERMANO, regrésame mi casa. Te presté para que VIVIERAS, no para que ESCRITURARAS. Respeta, no seas malagradecido.”

Esa mujer es Ruth Manríquez, quien hoy alza la voz y pide ayuda legal y justicia para recuperar la casa que, según afirma, prestó hace 30 años a su hermano (quien actualmente trabaja en esa dependencia) y que él se apropió legal y físicamente sin su consentimiento, aprovechando que ella vivía en Estados Unidos.

Cuenta que en los años noventa se fue a vivir a Estados Unidos y, para ayudar a su hermano, que pasaba por una situación económica difícil, le prestó su casa en la colonia Soledad con la condición de que se la regresara cuando ella volviera. Señala que, aunque no vivía ahí, todo ese tiempo se encargó de pagar el predial y los servicios.

Sin embargo, al regresar después de 30 años fuera del país, se encontró con que su hermano ya se había apropiado de la mitad de la casa, aprovechando su ausencia para modificar las escrituras, quedarse con la parte superior del inmueble y poner la propiedad parcialmente a su nombre, sin avisarle ni consultarle nada.

“La casa es mía y me quitó todo. Construyó, se adueñó, y ni siquiera me dirige la palabra», comentó.

Ruth asegura que nunca firmó ningún documento con conocimiento ni consentimiento, aunque su hermano y su padre, quien se puso de su lado y participó en los trámites que permitieron modificar a su favor las escrituras de la casa, presentaron un papel en el que ella supuestamente cedía la mitad de los derechos de la propiedad.

«Yo nunca firmé ni cedí nada. La donaron a mi hijo cuando él tenía solo 16 años, pero nunca me avisaron ni me tomaron en cuenta», señala con seguridad.

Ha sido incluso amenazada con que la casa estaba relacionada con drogas y que ella misma estaría vinculada con el grupo delictivo de Los Templarios, lo cual niega rotundamente. Estas acusaciones han buscado generarle miedo y quieren silenciarla para que no continúe reclamando lo que es suyo.

“Siempre me han tratado de eso para que no diga nada, pero ya no tengo nada de eso ni he tenido nunca nada”, asegura con tristeza.

Ruth comenta que su hermano ahora posee otras dos casas otorgadas por el ISSSTE, así como unos terrenos, y se pregunta por qué no se va a vivir a alguna de esas propiedades y le deja la casa que ella reclama.

“Él tiene dos casas que el ISSSTE le dio, así que no entiendo por qué quiere quedarse con la que es mía y no se va a vivir a las otras que tiene”, dice desconcertada y frustrada.

También recuerda que, en cierto momento, su hermano intentó venderle una parte de la misma casa por 180 mil pesos, lo cual considera absurdo.

“¿Cómo voy a comprar lo que ya es mío?”, exclama indignada.

Él ha seguido construyendo y arreglando la parte superior de la casa, pero Ruth, como propietaria de la parte inferior, tiene el derecho legal de demolerla si así lo desea.

“Si quiero, puedo demoler la parte de abajo y a ver cómo le hará él”, enfatiza con coraje.

Actualmente, no cuenta con el apoyo de sus otros hermanos, quienes también se han puesto del lado de su hermano, por lo que se encuentra sola en esta lucha. Además, recuerda con dolor que cuando se enfermó después de regresar, su hermano ni siquiera se acercó a verla.

“Estaba muy mal de salud, casi me muero, y ni un vaso de agua me llevó. Nada”, relata con desánimo.

Ruth ya intentó resolver el conflicto por la vía legal y perdió un juicio, aunque sostiene que no se le dio un trato justo. Hoy busca que alguien la ayude a retomar su caso, para poder recuperar lo que le pertenece legalmente.

“Ya no busco pleito, pero sí justicia. No quiero morirme con este pendiente, ni dejarles este problema a mis hijos”, concluye con esperanza y determinación.

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