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El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que desde el inicio de su administración en el estado se percató del desastre financiero que había dejado su antecesor y ahora prófugo de la justicia, Silvano Aureoles Conejo.
«Tenía casi 3 meses que no se le pagaba a los maestros, a las maestras, teníamos un desastre financiero y nos avocamos a investigar qué estaba sucediendo con los recursos», dijo Ramírez Bedolla,
En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, el mandatario estatal explicó que durante el gobierno silvanista denominaron como «La Licuadora», a la acción que consistía en que todo el recurso federal que entraba al estado, sin importar para qué era destinado, el gobierno lo desviaba para la construcción de los cuarteles de la en esa entonces policía estatal.
Estos cuarteles se construyeron a sobreprecio y con materiales de baja calidad por un monto de más de 5 mil millones de pesos, razón por la cual un extitular de dicha dependencia está entre los 4 exfuncionarios detenidos hasta el momento.

Detalló que hace más de 2 años se presentó la denuncia en contra de la administración anterior a la Fiscalía General de la República (FGR), cuando Alfredo Ramírez Bedolla, tenía apenas unos meses en llegar al mandato en el estado michoacano.
En cuanto a los 4 excolaboradores del exgobernador de Michoacán que ya fueron detenidos, una juez federal les dictó prisión preventiva justificada, por su presunta responsabilidad en los delitos de peculado, ejercicio indebido del servicio público, asociación delictuosa y lavado de dinero.

El próximo jueves 6 de marzo, se determinará si son vinculados a proceso, luego de que la defensa de Carlos Maldonado Mendoza, exsecretario de Finanzas; J. Antonio Bernal Bustamante, exsecretario de Seguridad Pública; Mario Delgado Murillo, exdelegado administrativo de la Secretaría de Finanzas y Administración; Elizabeth Villegas Pineda, exfuncionaria de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPC), solicitó la duplicidad del plazo constitucional para resolver su situación jurídica, misma que les fue concedida.
De esta manera, Antonio Bernal y Mario Murillo quedaron presos en el Reclusorio Oriente, mientras que Carlos Maldonado y Elizabeth Villegas serán trasladados al penal de Santa Martha Acatitla.
Mientras de Silvano Aureoles Conejo, aún no ha sido aprendido, aunque sí cuenta con una orden de aprehensión en su contra.
