
STAFF/Marina Alejandra Martínez
Las acusaciones del gobierno norteamericano contra cuadros de alto nivel de Sinaloa vinculados a grupos criminales evidencian que Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) “sí es un cártel”, afirmó el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Humberto Quintana Martínez.
El posicionamiento lo emitió al ser entrevistado en el Congreso del Estado, durante la mesa de trabajo Interdisciplinaria de la Comisión de Asuntos Electorales y Participación Ciudadana, en torno al caso que involucra al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El mandatario sinaloense fue acusado por un tribunal federal de Estados Unidos de mantener vínculos directos y brindar protección al cártel encabezado por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo Guzmán”.

“Por eso ya lo habíamos dicho muchas veces, que quien dominaba en el país era el cártel de Morena, y ahí está la prueba. Tienen vínculos con la delincuencia organizada y ahorita la ciudadanía se está dando cuenta de los vínculos que tiene el gobierno mexicano”, señaló.
Quintana Martínez sostuvo que no solo Rocha Moya enfrenta señalamientos, sino también al menos nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, todos emanados de Morena, mientras —acusó— el gobierno federal intenta matizar el discurso.
Atribuyó el crecimiento de la delincuencia organizada a la política de “abrazos, no balazos” impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuyos efectos, dijo, están siendo pagados por la ciudadanía.
El dirigente panista afirmó que el gobierno de Estados Unidos cuenta con pruebas sólidas, pues —consideró— no realizaría acusaciones de ese calibre sin sustento.
“Es real que sí tienen vínculos con la delincuencia organizada y hay que esperar, porque yo creo que habrá más”, citó, incluso recomendando a actores políticos “poner sus barbas a remojar”.
