
STAFF / @michangoonga
Como en sus mejores tiempos de candidato, el presidente de la República Enrique Peña Nieto vino, vió, y conquistó nada
Peña Nieto lució como nunca se le había visto siendo presidente: Muy relajado. Sonriente, entregado a la gente, y la gente, entregado al presidente, se tomaba fotos, sonreía, daba la mano a diestra y siniestra, y sonreía de nuevo, mientras recorría Chilchota y ponía al comisionado federal Alfredo Castillo a tomarle fotos con los ciudadanos que en bola se amontonaban para acercarse al mandatario nacional.
Mucho tuvo que ver el cambio de formato, el presidente, dicen en su equipo de giras, rompió el protocolo de los eventos que se venían haciendo y le dio un giro al convertirse en una especie de conductor de talk show, donde en lugar de hablar y pronunciar discursos, escuchó a la gente, compuesto sobre todo por mujeres indígenas quienes se deshacían en elogíos, tanto en español como en purhépecha para el apoyo que la federación dicen, les ha enviado.
Hasta se dio tiempo para bromear con el nombre de Chilchota, “con ‘l´ me dijo el secretario de Gobernación que así se pronuncia” , subrayó para ganarse el ánimo de los presentes.
“Gracias señor presidente porque desde que nos envió al Ejército empezamos a tener más confianza y tranquilidad con todo esto de las Autodefensas”, le dijo una señora identificada como Graciela; otra mujer de edad lo bendijo por su apoyo, “porque ya vemos más tranquilidad”.
En respuesta, Peña Nieto refrendó el respaldo del Gobierno de la República a todas las comunidades indígenas de Michoacán y supervisar los avances en ésta, una de las comunidades con mayores necesidades sociales.
“Estamos decididos a recuperar la paz y seguridad en este estado, pero también, a impulsar el desarrollo social y económico”, pronunció, arrancando carretadas de aplausos, luego de comprometerse a visitar todas las regiones del estado: “Así como hoy estuve en la meseta Purhépecha, próximamente estaré en Uruapan, también iré a Tierra Caliente, para asegurar que los 113 municipios de Michoacán reciban el apoyo del Gobierno de la República”.
Peña Nieto también se dio tiempo para echarse un taco junto con la secretaría de Desarrollo Social Rosario Robles en la cocina comunitaria que fue instalada como parte de los programas de la Cruzada contra el Hambre a los cuales se sumó Chilchota.. Posteriormente visitó una estancia infantil instalada afuera del evento y continuaron los apapachos de la gente para el presidente. Niños, adolescentes, hombres y mujeres sobre todo.








