
STAFF/ Marina Alejandra Martínez
Durante los nueve años en los que Carlos Garfias Merlos ha estado al frente de la Arquidiócesis de Morelia, se otorgaron en la ciudad un total de cuatro permisos para la realización de exorcismos, todos autorizados formalmente por la Iglesia católica.
El exorcismo, explicó, es un servicio que la Iglesia debe ofrecer a la feligresía, razón por la cual existen sacerdotes debidamente preparados para atender este tipo de situaciones extraordinarias, previo análisis de cada caso.
Para autorizar un exorcismo, los feligreses presentan diversas manifestaciones en su vida cotidiana, así como pruebas físicas en su propio cuerpo que, de acuerdo con la evaluación pastoral, podrían corresponder a este tipo de situaciones.

Cuestionado sobre el tema en entrevista para Changoonga, Garfias Merlos señaló que cuando las personas sienten que están invadidas por presencias diabólicas acuden directamente a la Arquidiócesis en busca de ayuda espiritual.
La Arquidiócesis de Morelia cuenta con una oficina especializada y directa para atender estos casos, la cual está autorizada por el propio Vaticano para llevar a cabo este tipo de prácticas y procurar la salvación del alma de los feligreses.
“Aquí tenemos una oficina donde se atiende a todos aquellos que tienen alguna sensación de señales de posesión diabólica. El encargado es el padre Guadalupe Franco, él atiende a las personas que en su momento atendieron monseñor Hércules Medina Garfias y el padre Miguel Ángel Contreras”, detalló.

Agregó que cuando los feligreses sienten que están siendo poseídos por el demonio, la Iglesia interviene de manera inmediata, siempre bajo los lineamientos establecidos por la autoridad eclesiástica.
La autorización para realizar estos exorcismos se otorgó en la propia ciudad de Morelia durante los últimos años, como parte de un proceso estrictamente regulado.
“La gente sigue acudiendo a buscar este tipo de ayuda, señal de que sí encuentran una paz espiritual”, señaló.
