Esto Es Lo Que Hicieron Con Tanto Auto Destruido En ‘Rápido Y Furioso 7″
STAFF/@michangoonga

Sin duda las películas de “Rápidos y Furioso”, son iconos para todo fanático del tuning car y la velocidad de los arrancones, y ello en buen parte gracias a la adrenalina, los coches y las escenas de destrucción y accidentes.
Pero ¿qué pasa con los coches destrozados en la zaga? El sitio wsj.com reveló este gran secreto, pues de acuerdo a la publicación, Universal Pictures destruyó un total de 230 coches para filmar Furious 7 y tras finalizar las escenas de persecuciones, choques y lanzamientos de varios autos en el cielo, decidieron venderlos a Bonnie’s Car Crusher, compañía local dedicada a comprar autos chatarra.
Richard Jansen, el dueño del local fue contactado por el equipo para destruir entre 20 a 30 coches sin posibilidad de ser reparados, incluyendo varios Mercedes-Benz, Ford, y un Mitsubishi Montero.
Pero antes de ser aniquilados por una máquina, estos coches fueron adaptados para poder ser parte de la película y de acuerdo con el sitio, los coches se construyen y preparan con medidas especiales. Quizá quieras conocer los autos que aparecerán en Rápidos y Furiosos 7.
Su proceso consistió en modificar la mecánica, instalar jaulas, ruedas de arrastre y pilas de combustible: “El equipo debe seguir un protocolo específico, documentando cada paso del coche por razones de contabilidad y responsabilidad. Así tenemos que dar cuenta de cada automóvil destruido en la película”, detalla, Dennis McCarthy, coordinador de imagen.
Luego de filmar la emblemática escena sobre la persecución en la montaña Monarch Pass, en Colorado, el equipo de filmación guardó los 40 coches estrellados que usaron sólo para esa escena, en un estacionamiento pequeño cerca del hotel.
Según publicó el portal web, en los primeros días los productores dispuestos a transportar los coches destrozados a los depósitos chatarras, se olvidaron de ellos por un momento. Sin embargo, días despues fueron destruidos sin problemas.
Estos olvidos pueden causar que coleccionistas lleguen a estos ejemplares, como lo sucedió con el Mustang de Steve McQueen en “Bullitt” en 1968, el cual cayó en manos de coleccionistas.
Hollywood car wranglers, empresa dedicada a la eliminación y destrucción de coches utilizados en películas, detalla que el objetivo de estos es evitar demandas por fans que sufren accidentes por coches restaurados usados en películas.

