
STAFF/ Eliza Flores – @eliz_ffp
Al comenzar detenciones y encapsulamientos contra mujeres y hombres, al final de la marcha del 8 de marzo, la Policía Municipal de Morelia comenzó a agredir a periodistas, para que no grabarán lo que sucedía en la Plaza Melchor Ocampo.
Los policías aventaron a las mujeres que estaban grabando las detenciones, incluso llegaron a lanzar amenazas del tipo «tu integridad está en peligro», en forma de aviso de que también podrían detener a los reporteros.
Gritos como «Hazte para allá pinche pendeja», «Hazte para allá pinche puta», fueron algunos otros de los improperios que lanzaban los elementos de seguridad municipal.

Las represiones a los periodistas se intensificaron cuando se comenzaron a grabar las acciones y amenazas que lanzaron, en diversas ocasiones también se atrevieron a disparar gas pimienta en los rostros a las mujeres periodistas.
Asmismo, elementos de la Unidad de Restablecimiento del Orden Público realizaron agresiones en contra de la prensa, agrediendo a un reportero el cual terminó herido.

Además, también hubo agresiones por parte de las mujeres feministas manifestantes en contra de la prensa, quienes solo realizaban su trabajo de informar sobre los hechos que ocurrían durante la manifestación.
