
STAFF/@michangoonga
De acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), los empleos del futuro se ubican en las áreas relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), sin embargo, en México solo una de cada tres estudiantes en estas disciplinas es mujer.
Aunque las mujeres representan el 54 por ciento de la matrícula universitaria en el ciclo escolar 2024-2025, esta presencia no se refleja de manera homogénea en todas las carreras.
Su participación disminuye de forma notable en los campos vinculados con STEM.
El análisis también señala que una profesionista en estas áreas percibe, en promedio, un ingreso 7.4 por ciento mayor respecto a quienes laboran en otros sectores.
No obstante, reconoce que la brecha salarial de género dentro de STEM alcanza el 15 por ciento.
En contraste, las mujeres tienden a concentrarse en áreas como educación en 75 por ciento; ciencias de la salud, 69 por ciento y ciencias sociales y derecho 61 por ciento, mientras que los hombres predominan en disciplinas STEM, particularmente en tecnologías de la información, ingeniería, manufactura y construcción.

El documento advierte que, aunque las mujeres son mayoría en la universidad, siguen siendo minoría en carreras científicas y tecnológicas.
Aquellas que logran insertarse en estos campos acceden a mejores condiciones laborales, pero la desigualdad de género persiste como una constante estructural.
Incluso, el estudio subraya que el sistema educativo desincentiva el interés de las niñas por las matemáticas desde edades tempranas, reduciendo sus probabilidades de elegir una carrera STEM.
Aunque al inicio de la primaria no se observan diferencias entre niñas y niños, estas surgen y se amplifican conforme avanzan los niveles educativos.
A nivel básico, el 69 por ciento de los jóvenes en México no alcanza competencias matemáticas fundamentales, frente al 62 por ciento registrado en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
