
STAFF/ Marina Alejandra Martínez
Con dos meses de receso legislativo y un aguinaldo superior a los 120 mil pesos, los 40 integrantes de la 76 Legislatura del Congreso del Estado cerrarán el año, pese al rezago acumulado en el trabajo parlamentario.
Este miércoles 17 de diciembre se celebró la última sesión ordinaria de 2025, y se prevé que las actividades se reanuden hasta el 15 de febrero de 2026, lo que implica un periodo de inactividad legislativa de aproximadamente dos meses.

Durante este lapso, los diputados recibirán 120 mil pesos netos de salario, recursos provenientes del erario público, lo que representa un gasto total de 480 mil pesos para cubrir el ingreso de los legisladores durante su periodo vacacional.
El descanso ocurre a pesar de que el Congreso arrastra un rezago superior a mil iniciativas pendientes en comisiones, situación que ha sido motivo constante de señalamientos entre los propios diputados durante las sesiones.
Las acusaciones recurrentes apuntan a la falta de reuniones de trabajo en comisiones, lo que ha impedido el avance legislativo.

En particular, las críticas se concentran en la Comisión de Justicia, presidida por Aned Franco Carrizales, quien escasas ocasiones acude a las sesiones parlamentarias y cuya participación en tribuna ha sido nula, pero goza de su dieta salarial completa.
A este gasto se suma que los legisladores cuentan con diversas prerrogativas mensuales por fracción parlamentaria, que van desde los 250 mil pesos hasta el millón de pesos, incrementando el costo operativo del Poder Legislativo.
Cabe señalar que el Congreso de Michoacán se ubica entre los más caros del país, pese al escaso o inexistente trabajo en comisiones.
