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Mientras Florencio Ubaldo Muñoz del Castillo batalla para subir las escaleras que llevan a la tribuna pública del Salón de Sesiones del Congreso de Michoacán mientras carga su silla de ruedas, son varios las y los ciudadanos que se le acercan para ofrecer su ayuda cargando el aparato. Sin embargo él amablemente se niega, y explica que es activista, y que lo que busca al hacerse presente es evidenciar la falta de respeto y cultura hacia las personas discapacitadas, principalmente de las autoridades.


“Aprovecho estas oportunidades para evidenciar que en estos edificios de aquí salen las leyes, de aquí salió la ley discapacidad en el estado, y uno de tantos artículos que no se cumple es la accesibilidad. Aquí se hacen las leyes, y aquí son los primeros en no cumplirlas”, expusó el activista al ser abordado por este medio.
Y explicó más de su causa: “La ley contempla que debe haber capacitación para todos los servidores públicos y no se cumple, no hay sensibilidad, estamos sufriendo una crisis de derechos humanos. Estamos deshumanizados, no nos queda de otra más que trabajar, romper estas barreras, no solo arquitectónicas o de infraestructura, sino también sociales y culturales. Michoacán es el tercer lugar con más personas con discapacidad”, asienta Muñoz del Castillo, mientras continúa su subida, aunque al final acaba aceptando la ayuda de una mujer empelada del Congreso que insistió en apoyarle.


