#Morelia A Las 4:20, La Marcha Legalización Del Cannabis: Humo, Consignas Y Tensión En Plaza De Armas
Comenzó la marcha en favor de la legalización del Cannabis, convocando a colectivos y activistas de distintos puntos de la ciudad.
STAFF/ J. Alberto Infante-@JALRAIN1

A las 4:20 de la tarde —la hora simbólica para la cultura cannábica— comenzó en Morelia la marcha en favor de la legalización de la marihuana, convocando a colectivos y activistas de distintos puntos de la ciudad.
La concentración arrancó en la fuente de Las Tarascas, desde donde los asistentes tomaron un carril de la avenida Madero con rumbo al Centro Histórico, avanzando entre consignas, música y una constante estela de humo que apenas se disipaba entre el tránsito y la curiosidad de los peatones.
Previo al arranque, el activista Edgar Pahua expuso ante medios locales los argumentos del movimiento: destacó usos terapéuticos del cannabis, como el alivio del dolor crónico, la reducción de la ansiedad, el tratamiento de epilepsias refractarias y su aplicación en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

Bajo el lema “México quiere mota, no solo juego de pelota”, los participantes recordaron que este tipo de movilizaciones llevan al menos 25 años realizándose en la capital michoacana, en exigencia del reconocimiento de derechos y la despenalización del consumo.
Durante el trayecto, la reacción ciudadana fue mayoritariamente de apoyo. Algunos observaban con sorpresa, otros sacaban sus teléfonos para registrar el momento; pocos mostraban rechazo. La marcha avanzó sin bloqueos totales, pero marcando presencia.
Antes de llegar al primer cuadro, Pahua evocó un episodio que aún pesa en la memoria del movimiento: la intervención policial de 2020 tras un “fumatón” autorizado, que derivó en detenciones y un proceso ante derechos humanos.
Ese antecedente no fue gratuito.
Al arribar a Plaza de Armas, la movilización encontró un nuevo punto de tensión. Una oficial de la Policía Turística de la Guardia Civil estatal se acercó para solicitar permisos que acreditaran el consumo en vía pública.

Los organizadores respondieron mostrando documentos que respaldaban su derecho a manifestarse y a la exhibición de la planta, aunque no específicamente al consumo. El intercambio se mantuvo firme, sin escalar.
No hubo detenciones. No hubo repliegue.
La marcha se sostuvo.
Entre el diálogo tenso y la persistencia del grupo, el mitin continuó, acompañado de consumo abierto de cannabis y discursos de líderes del movimiento local, quienes reiteraron la exigencia de una regulación clara y sin criminalización.
La tarde cerró como empezó: con humo, consignas y una presencia que, más allá de la polémica, volvió a instalar el debate en el corazón de Morelia.
