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Kayley Boda de 22 años, joven de Manchester, Inglaterra, compartió a través de redes sociales su historia como consumidora frecuente de cigarros electrónicos, comentó que es una práctica que realiza desde los 15 años y hoy, luego de 7 años, presenta una enfermedad terminal, en la que se encuentran seriamente afectados sus pulmones.
Comentó que las primeras señales de alerta que llamaron su atención aparecieron aproximadamente a los dos años de comenzar: ronchas en la piel y episodios de tos con sangre. Luego de algunos estudios realizados, los médicos concluyeron que tenía cáncer pleural en fase cuatro, enfermedad considerada terminal, una condición que afecta la membrana que recubre los pulmones y le dieron una esperanza de vida, en el mejor de los casos llegaría a 18 meses de vida más.
El caso ha generado una gran preocupación en la sociedad, logrando que jóvenes reflexionen sobre este tipo de decisiones que a simple vista no provocarían un daño tan grabe. Kayley, a pesar de las bajas probabilidades de mejoría, se encuentra en busca de un tratamiento experimental en Alemania para aumentar su tiempo de vida.
