
STAFF/Sebastián López Mendoza-@sebaslmm
En medio del contexto de percepción de inseguridad y violencia en la región de Tierra Caliente, autoridades civiles y religiosas presentaron la Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora de Acahuato como una oportunidad para reafirmar que Apatzingán es un espacio de fe, cultura y convivencia segura, con actividades programadas del sábado 31 de enero al lunes 2 de febrero.
Durante la rueda de prensa, Gerardo de Jesús Andrade López, director de Ferias y Turismo, en representación de la presidenta municipal, señaló que la festividad busca enviar un mensaje claro a visitantes y peregrinos.

“Queremos decirle a la gente que Apatzingán es un lugar que se puede visitar, que es un espacio tranquilo para la reflexión, la fe y la convivencia familiar”, expresó.
El funcionario destacó que se contará con operativos de seguridad permanentes, coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales, así como mejoras en vialidades y servicios básicos para garantizar una estancia segura.

“Habrá presencia constante de corporaciones de seguridad y filtros preventivos para que las familias y peregrinos se sientan acompañados y protegidos”, afirmó.
El seminarista Emmanuel Flores Guzmán destacó que la tradición de la Virgen de Acahuato ha sido históricamente un punto de encuentro para comunidades de la región, dada su relevancia e influencia en la región.

“La fe ha sido siempre un motivo para reunirse, caminar juntos y pedir por la paz; esta fiesta es también un llamado a no dejar de visitar y vivir nuestras tradiciones”, señaló.
Por su parte, Alejandra Madrigal Ávalos, jefa de tenencia de Acahuato, explicó que además del programa religioso, este año se reforzó un programa cultural y comunitario, con el objetivo de generar un ambiente familiar y de confianza.

“La fiesta ha sido históricamente tranquila y trabajamos en conjunto con las autoridades para que quienes vengan se sientan seguros y bien recibidos”, comentó.
