STAFF/ J. Alberto Infante-@JALRAIN1

El mítico estadio Morelos, también conocido como el Coloso del Quinceo, fue escenario de una noche cargada de nostalgia y buen futbol, donde las leyendas del Atlético Morelia derrotaron 2-1 a las leyendas del Barcelona en un duelo que combinó intensidad, recuerdos y calidad sobre el césped.
El partido arrancó con un primer tiempo trepidante, en el que ambos equipos mostraron ambición ofensiva y conexión futbolística, desatando el entusiasmo de la afición michoacana que respondió con una gran entrada.
Fue el Atlético Morelia quien logró capitalizar mejor sus oportunidades y tomó ventaja gracias a los goles de Jefferson Montero y Carlos Adrián Morales, figuras que marcaron época con la extinta franquicia de Monarcas Morelia.
Para el conjunto rojiamarillo, la alineación estuvo plagada de nombres que despertaron la memoria colectiva: el delantero Raúl Ruidíaz, el defensor “Shaggy” Martínez, Achilier, Hugo Droguett, Claudiño, además de la inesperada pero celebrada incorporación de Adolfo “Bofo” Bautista, quien fue una de las grandes sorpresas de la noche.

En el entretiempo, Raúl Ruidíaz recibió un reconocimiento por su trayectoria y por el bicampeonato de goleo, del 2016 y 2017, asimismo otras figuras claves recibieron una placa con su nombre como el portero Federico Villar, Jefferson Montero, Carlos Adrián Morales y Aldo Leao.
En la segunda mitad, el ritmo del encuentro tuvo un ligero bajón, aunque el espectáculo se mantuvo.
El momento clave llegó cuando el Barcelona tuvo la oportunidad de empatar desde los once pasos, pero el penal fue fallado, dejando escapar una ocasión clara para igualar el marcador.

Del lado blaugrana, la figura más destacada fue el “Kaiser mexicano” Rafael Márquez, capitán del equipo y líder dentro del campo, acompañado por Gaizka Mendieta, quien logró descontar casi al final del partido para el conjunto catalán, poniendo dramatismo a los minutos finales.
El silbatazo final llegó cerca de las 22:30 horas, sellando una victoria para el Atlético Morelia en una noche que fue mucho más que un resultado: un reencuentro con la historia, la identidad y la pasión futbolera que sigue viva en el Coloso del Quinceo.

