MICHOACÁN

#Michoacán Dip. Toño Impulsa Huertos Escolares Para COMBATIR Desnutrición Y PRESERVAR Semillas Nativas

Fortalecer el marco legal mediante una visión integral que articule nutrición, educación y sustentabilidad alimentaria.

STAFF/Marina Alejandra Martínez

En Michoacán, al menos el 22 por ciento de la población estatal enfrenta algún grado de carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad, de acuerdo con un estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

Ante este panorama, el diputado de Movimiento Ciudadano (MC), Antonio Carreño Sosa, presentó una iniciativa con proyecto de decreto para reformar la fracción VIII del artículo 33 de la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, con el objetivo de garantizar una alimentación adecuada, nutritiva, suficiente y de calidad.

El legislador naranja sostuvo que la alimentación en Michoacán continúa siendo un desafío estructural, afectado por factores como la pobreza alimentaria, el acceso limitado a alimentos frescos y saludables en zonas rurales e indígenas, la dependencia de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, así como la pérdida progresiva de prácticas tradicionales de cultivo y consumo local.

“Frente a ello, las políticas públicas deben transitar de un enfoque asistencialista hacia un modelo preventivo, educativo y sostenible que promueva la soberanía alimentaria, la agroecología y la educación nutricional integral”, manifestó.

Carreño Sosa explicó que su propuesta busca ampliar y fortalecer el marco legal mediante una visión integral que articule nutrición, educación y sustentabilidad alimentaria, en concordancia con los avances legislativos nacionales y los principios de la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible.

Detalló que la agroecología, entendida como una alternativa técnica, ética y social, permite equilibrar la productividad agrícola con la conservación ambiental y la justicia social, al fomentar el uso responsable de recursos regionales, la protección de semillas nativas y la diversificación de cultivos, lo que deriva en alimentos más nutritivos y economías locales fortalecidas.

Como ejemplo, citó la creación de huertos escolares y comunitarios, mediante los cuales niñas y niños pueden aprender sobre el origen de los alimentos, los beneficios de una dieta equilibrada y el respeto por la naturaleza, posicionando la educación alimentaria como una herramienta de salud pública y transformación social.

Finalmente, consideró urgente capacitar de manera permanente al personal docente, así como a actores de salud y asistencia social, líderes comunitarios y madres y padres de familia, para implementar acciones preventivas continuas que trasciendan las campañas aisladas y se integren a una política educativa territorial y sostenida.

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